El consumo de chocolate en la Argentina se extendió más allá de las fechas especiales y ganó presencia en distintos momentos del día, desde un snack entre comidas hasta un regalo. En ese contexto, Rapanui relevó cambios en los hábitos de compra y en las preferencias por sabores, texturas y formatos, de cara al Día Mundial del Chocolate, que se celebra el 13 de septiembre.
La compañía señaló que comercializa más de 4.000 toneladas de chocolate al año, un volumen que viene creciendo de manera sostenida. La lectura del negocio se apoya en una ampliación de las ocasiones de consumo, que deja de concentrarse en la sobremesa y se integra a la rutina cotidiana.
Más momentos de consumo
La CEO de Rapanui, Franuí, Leticia Fenoglio, vinculó el incremento de la demanda con un cambio en el comportamiento del consumidor. “Este aumento se debe a que uno de los principales cambios que ha hecho el consumidor en los últimos años es que ha diversificado las ocasiones en las que disfruta de un chocolate”, dijo Fenoglio.
En la misma línea, la ejecutiva describió un corrimiento del chocolate como producto asociado a momentos puntuales. “El chocolate dejó de estar asociado únicamente a una sobremesa o a fechas especiales”, dijo Fenoglio.
Sabores, formatos y canales
En cuanto a preferencias, la demanda se orienta a combinaciones que sumen sabores y texturas. Entre las opciones más elegidas aparecen chocolates con frutos secos, sal marina y caramelo, pistacho y distintos porcentajes de cacao. También crece el interés por el segmento premium y por opciones con más porcentaje de cacao, como chocolates semiamargos y amargos con 60% o 70% de pureza, con estilos europeos como referencia.
Respecto de la presentación, las tabletas y barras continúan liderando el mercado y concentran cerca de la mitad del volumen de ventas. Sin embargo, el consumo varía según la época del año: durante los meses de invierno crece la demanda de chocolates y trufas, mientras que en verano ganan protagonismo alternativas más frescas, como Franuí y los helados.
La forma de compra también muestra diferencias. El canal online crece, con una suba de ventas del 20% respecto del año pasado, y se asocia a un comprador más planificado. En los locales físicos, en cambio, se mantiene el peso de la experiencia: conocer la variedad disponible, descubrir productos, elegir y disfrutar el momento de compra.
Luego del crecimiento de la tendencia del pistacho, la próxima etapa se vincula con una búsqueda más amplia de sabores, texturas y combinaciones novedosas.












