lunes, 7 de septiembre de 2026

Primer Día Mundial del Packaging: cinco tendencias que redefinen el rol de los empaques

La conmemoración del 6 de septiembre de 2026 pone el foco en cómo el empaque protege productos y optimiza la logística, mientras Smurfit Westrock identifica cinco ejes que impactan en costos, operaciones y experiencia del consumidor-

El primer Día Mundial del Packaging es una iniciativa impulsada por la World Packaging Organisation (WPO) que busca visibilizar el aporte del empaque en la protección y conservación de productos, la reducción de pérdidas, la optimización de procesos logísticos y el uso más eficiente de los recursos.

En ese marco, Smurfit Westrock identificó cinco tendencias que están transformando la industria y redefiniendo el rol de los empaques: economía circular, right-sizing, automatización, e-commerce y experiencia del consumidor. Para la compañía, estos ejes permiten entender hacia dónde evoluciona el sector y qué oportunidades se abren para mejorar el desempeño de los empaques y fortalecer el vínculo entre las marcas y sus consumidores.

Benjamín Helbig, gerente de Comunicaciones para Argentina & Chile de Smurfit Westrock, planteó: “Hoy el packaging cumple un rol cada vez más estratégico”, y agregó que identificar las tendencias del sector permite anticipar necesidades y desarrollar soluciones más eficientes, sostenibles y adaptadas a nuevos hábitos de consumo.

Diseño y eficiencia en la cadena

La economía circular aparece como el primer vector. En este enfoque, la sostenibilidad del packaging comienza antes de que el producto llegue al consumidor, ya que las decisiones de diseño —desde la elección de materiales hasta la cantidad necesaria y su destino posterior— pueden determinar buena parte del impacto ambiental. En esa línea, el uso de materiales renovables, reciclables y reciclados apunta a mantener recursos en uso por más tiempo y contribuir a la reducción de residuos.

El right-sizing se centra en ajustar tamaño, materiales y estructura para evitar empaques sobredimensionados, que implican mayor uso de material y ocupan espacio adicional en almacenamiento y transporte, con impacto en costos y tiempos logísticos. Un empaque bien diseñado no es necesariamente el más grande, sino el que responde mejor a las necesidades del producto y de la cadena en la que circula. En este punto, se incorporan herramientas como InnoTools o eSmart para integrar análisis técnico, simulación y prototipado, y optimizar variables como el llenado, la resistencia estructural, la eficiencia logística y la experiencia del cliente.

Automatización, e-commerce y experiencia

La automatización se vincula con operaciones de mayor escala: ante el aumento de volúmenes y variedad de productos, permite ganar eficiencia en la cadena de suministro, acompañar el crecimiento de la demanda, reducir desperdicios y mejorar la seguridad. Entre las aplicaciones se mencionan el armado y cerrado de cajas, el etiquetado y el paletizado, con el objetivo de reducir tareas manuales y agilizar el flujo de producción.

El crecimiento del e-commerce introduce exigencias específicas. En este canal, los productos atraviesan recorridos logísticos más complejos y el packaging debe responder a desafíos de protección, eficiencia, facilidad de armado, manipulación, apertura e incluso devoluciones. Para identificar oportunidades de mejora, se vuelve relevante mapear el recorrido del producto en distintos puntos de la cadena.

La quinta tendencia es la experiencia del consumidor, con foco en el unboxing como punto de contacto físico entre marca y cliente. De acuerdo con Packaging Matters, una investigación de WestRock, el 81% de los consumidores probó algo nuevo porque el envase llamó su atención y el 63% volvió a comprar un producto por su apariencia. En referencia a la investigación, Helbig afirmó: “El empaque es esencial en la construcción y la comunicación de una marca”.