“Es importante que las organizaciones garanticen que todos los profesionales tengan acceso a la tecnología, ya que la inteligencia artificial ofrece una oportunidad extraordinaria para potenciar la productividad y ampliar el acceso al conocimiento; pero es aún más relevante que los equipos puedan comprender cómo aplicarla en su trabajo cotidiano -sostiene Georgina Barrán, líder de RR.HH. de Accenture Argentina-. El riesgo no está en el uso de la IA como tal, sino en la desigualdad en el acceso a las herramientas y en el desarrollo de nuevas habilidades. Por eso, la prioridad debe ser construir una cultura donde la tecnología amplifique el potencial humano y genere oportunidades para todos”, enfatiza la ejecutiva.
¿Qué rol juega RR.HH. en la construcción de una cultura que acompañe la estrategia del negocio?
Recursos Humanos cumple un rol estratégico en las empresas porque conecta la visión del negocio con la experiencia de las personas y, actualmente, en un contexto marcado por la transformación tecnológica, laboral y la necesidad de reinventarse continuamente, la cultura se convierte en un habilitador clave para ejecutar la estrategia.
El área tiene la responsabilidad de anticipar las capacidades que la organización necesitará en el futuro, impulsar el aprendizaje continuo y crear entornos en los que las personas puedan desarrollarse, innovar y adaptarse al cambio.
Cuando existe coherencia entre el propósito, el liderazgo y la experiencia, las organizaciones logran mayor compromiso, aceleran la adopción de nuevas formas de trabajo y fortalecen su capacidad de crecimiento.
Gestionar con empatía
¿Qué capacidades de liderazgo se volvieron críticas?
Los roles de liderazgo están experimentando una rápida evolución. Ya no alcanza con solo dirigir equipos o tomar decisiones; también, deben ser capaces de acompañar los procesos de transformación permanentes y generar confianza ante los desafíos o los escenarios de incertidumbre.
Las habilidades blandas como la empatía, la escucha activa, la adaptabilidad, el pensamiento crítico y la capacidad de aprendizaje continuo son fundamentales y, a su vez, resulta clave desarrollar una mirada estratégica, inclusiva y capaz de integrar perspectivas diversas para impulsar mejores resultados.
Además, se suma el hecho de liderar en un contexto en el que la inteligencia artificial está redefiniendo la forma de trabajar. En este sentido, los líderes tienen la responsabilidad de ayudar y fomentar en sus equipos la incorporación de estas herramientas, a través del aprendizaje continuo y el uso responsable de la tecnología para que los profesionales puedan desarrollarse y alcanzar su máximo potencial.
¿El bienestar laboral dejó de ser un beneficio y pasó a ser una condición estructural de competitividad? ¿Están las compañías dándole la importancia adecuada a este tema?
Efectivamente. Las organizaciones que buscan atraer, desarrollar y fidelizar talento necesitan comprender que el desempeño sostenible está estrechamente vinculado con la experiencia de las personas.
En Accenture entendemos que no existe una única fórmula para todos por eso trabajamos en construir una propuesta de valor integral que combine aprendizaje continuo, flexibilidad y programas orientados al bienestar para que nuestros colaboradores puedan desarrollar su carrera profesional sin descuidar otras áreas importantes de su vida. Por eso, cuando hablamos de bienestar, hablamos de mucho más que beneficios puntuales; hablamos de flexibilidad, oportunidades de desarrollo, salud física y emocional, inclusión, acompañamiento y experiencias que respondan a las distintas necesidades de cada persona. Algunos de estos beneficios se traducen en Accenture como licencias extendidas para cuidador primario y secundario y un plan médico diferencial para el colaborador y el grupo familiar primario.
Hoy muchas compañías han avanzado significativamente en esta agenda, pero el desafío sigue siendo integrarla de manera transversal al negocio. Cuando el bienestar forma parte de la cultura y de las decisiones de liderazgo, deja de ser una iniciativa aislada para convertirse en un factor que impulsa compromiso, innovación y desempeño sostenible.












