Alejandra Di Iorio, de Mostaza: “Trabajamos con equipos muy amplios, federales y con realidades distintas”

“El compromiso laboral hoy se construye de una manera mucho más dinámica que hace algunos años” -sostiene Alejandra Di Iorio, directora de Entrenamiento de la cadena de comidas rápidas-. Hoy se construye desde el vínculo que las personas generan con la cultura, los líderes y las oportunidades que encuentran dentro de una organización”.

spot_img

“En Mostaza lo vemos porque gran parte de nuestros equipos están conformados por jóvenes que atraviesan su primera experiencia laboral formal -relata Alejandra Di Iorio, directora de Entrenamiento de Mostaza-. En ese contexto, el compromiso aparece cuando las personas sienten que pueden aprender, desarrollarse y proyectar una carrera dentro de la compañía. Por eso trabajamos mucho en el acompañamiento diario, en la formación y en generar oportunidades reales de crecimiento interno. También entendemos que el compromiso no es igual para todos. El desafío está en construir una cultura flexible, cercana y capaz de adaptarse a esa diversidad sin perder foco en la operación y en la experiencia del cliente”, detalla la ejecutiva.

¿Qué nuevas tensiones aparecen entre las expectativas de los empleados y las necesidades del negocio?
Las personas hoy priorizan mucho más el equilibrio entre la vida personal y laboral, la flexibilidad y la posibilidad de evolucionar dentro de una organización. Al mismo tiempo, negocios como el nuestro requieren una operación muy coordinada, con equipos preparados para responder a ritmos intensos y mantener altos estándares de servicio.

Ahí aparece una tensión natural que las compañías tienen que aprender a gestionar de forma inteligente. En nuestro caso, implica trabajar mucho en la escucha activa, en la organización de los equipos y en generar líderes cercanos que puedan acompañar distintas realidades. Cuando las expectativas están claras y existe acompañamiento, el compromiso y los resultados terminan potenciándose mutuamente.

Publicidad

 

Integrar miradas

¿Qué implica liderar equipos en los que conviven trayectorias, edades y expectativas muy diversas?
Implica asumir que hoy el liderazgo tiene que ser mucho más flexible y humano. En un mismo equipo conviven personas con experiencias, motivaciones y miradas muy distintas sobre el trabajo. Hay quienes valoran más la estabilidad, quienes buscan aprendizaje constante, quienes priorizan el desarrollo rápido o quienes necesitan mayor flexibilidad para compatibilizar distintas responsabilidades.

En una compañía como Mostaza, esa diversidad se vive todos los días, porque trabajamos con equipos muy amplios, federales y con realidades distintas. Eso obliga a los líderes a desarrollar su capacidad de escucha, empatía y adaptación. Cuando se logra integrar distintas miradas y experiencias, los equipos se vuelven más creativos, resilientes y preparados para responder a los cambios.

¿Qué cuestiones y elementos antes considerados beneficios hoy son apenas condiciones mínimas de permanencia?
Hay aspectos que hace algunos años podían ser diferenciales y que hoy forman parte de lo esperado por cualquier colaborador. Un buen clima laboral, oportunidades de capacitación, reconocimiento, escucha y posibilidades de crecimiento dejaron de ser beneficios “extra” para convertirse en condiciones básicas. 

En paralelo, las nuevas generaciones buscan empresas con culturas más transparentes, dinámicas y coherentes con lo que comunican. En Mostaza, por ejemplo, vemos como muchos colaboradores comienzan en posiciones operativas y con el tiempo crecen hacia roles de supervisión, gerencia o posiciones corporativas. Ese tipo de experiencias son las que hoy generan valor para las personas.

El gran cambio es que hoy las personas ya no no evalúan únicamente el salario o el puesto, sino la experiencia integral que ofrece una compañía.

spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img

CONTENIDO RELACIONADO