Jimena Barón y Matías Palleiro protagonizan “Cuentas compartidas, cuentas claras”, la nueva campaña de Naranja X que aborda una situación cotidiana en muchas relaciones: cómo organizar la plata cuando hay gastos, planes y responsabilidades compartidas. La iniciativa parte de escenas vinculadas a decisiones habituales, desde definir quién paga una salida hasta ordenar las cuentas de todos los meses.
La propuesta recurre al humor y la complicidad para representar acuerdos y roces que aparecen en la vida en pareja al administrar el dinero. En ese marco, la campaña busca llevar esas conversaciones a un plano práctico a partir de una herramienta específica de la fintech.
Una herramienta para gastos en común
El eje de la campaña es Cuentas Compartidas, una solución que permite manejar plata entre varias personas de manera simple, ordenada y transparente. El foco está puesto en los gastos en común y en la posibilidad de organizar aportes, pagos y responsabilidades dentro de una dinámica compartida.
La campaña fue desarrollada junto a la agencia Isla Buenos Aires. El planteo creativo toma situaciones reconocibles de la rutina para mostrar el tipo de conversaciones que suelen darse cuando se comparten consumos y compromisos, y las tensiones que aparecen cuando no hay acuerdos claros sobre quién paga qué o cómo se distribuyen los gastos.
El enfoque de la campaña
Julieta López, Head de Brand de Naranja X, explicó el punto de partida de la comunicación: “Compartir la vida también significa compartir un montón de decisiones cotidianas, y la plata es una de ellas”, sostuvo.
En la misma línea, López agregó: “La idea es mostrar que organizar las cuentas que compartimos también puede ser algo simple y transparente”.
Aunque el disparador está centrado en la dinámica de pareja, la propuesta amplía el alcance a otros vínculos en los que organizar plata forma parte de la rutina. La campaña incluye situaciones asociadas a familias y grupos de amigos, donde también aparecen gastos comunes y la necesidad de ordenar aportes, pagos y responsabilidades.
Con este enfoque, la campaña se apoya en una escena cotidiana —la administración del dinero compartido— para presentar una herramienta orientada a ordenar esos movimientos entre varias personas.












