La Fundación Tejido Urbano publicó su tercer relevamiento de expansión urbana sobre las principales ciudades argentinas, con foco en la evolución de la superficie urbanizada entre 2018 y 2025. El estudio abarcó 34 aglomerados urbanos, con una población estimada para 2025 de 33 millones de habitantes.
El trabajo cuantificó que, en 2025, el conjunto de aglomerados ocupa 6.185 km² de superficie urbanizada, equivalentes a 618.459 hectáreas. En la comparación de siete años, la mancha urbana pasó de 5.811 km² en 2018 a 6.185 km² en 2025. Esa variación representa un incremento de 374 km², equivalente a 6,4% en el período, con una tasa anual estimada de 0,92%. En términos de escala, el informe lo aproxima a “una superficie similar a la de los aglomerados de Mendoza y de Neuquén juntos (393 km²)”.
En el tramo más reciente, entre 2024 y 2025, la superficie urbanizada total creció de 6.130 km² a 6.185 km². El incremento fue de 54,6 km², con una tasa de 0,94% anual. Como referencia, la superficie adicional se comparó con la de los aglomerados de Bariloche o Formosa.
El relevamiento también identificó diferencias por aglomerado. En el último año medido (2024-2025), Ushuaia registró la mayor expansión relativa, con 4,2%. En segundo lugar se ubicaron Río Gallegos y Viedma, con incrementos superiores a 2%. Otros aglomerados con expansiones relevantes fueron San Luis, Puerto Madryn, San Nicolás y Salta, con aumentos de más de 1,3%. En el extremo opuesto, Paraná, Tucumán, Mar del Plata, Río Grande, Santiago del Estero y Santa Fe presentaron tasas inferiores a 0,2%.
En la comparación 2018-2025, los mayores crecimientos relativos se observaron en Viedma (16,5%), Neuquén (15,4%), Salta (15,1%), Puerto Madryn (14,4%) y Santiago del Estero (14,3%). Entre los incrementos más bajos figuran Santa Fe (2,6%), Mar del Plata (3,5%), Comodoro Rivadavia (4,8%) y la Región Metropolitana de Buenos Aires (RMBA), con 4,7%.
El informe incorporó un análisis de densidad urbana a partir de la población estimada y la superficie urbanizada. La densidad global del conjunto aumentó levemente de 52,4 a 53,3 habitantes por hectárea entre 2018 y 2025, aunque 10 aglomerados registraron descensos. Entre los casos con mayores caídas figuran Viedma (-5,8%) y Resistencia (-5,4%).
En su marco conceptual, Tejido Urbano planteó que “la expansión horizontal implica una serie de consecuencias negativas para la sustentabilidad de la ciudad en su conjunto”, asociadas al uso menos eficiente del suelo, costos incrementales de infraestructuras y servicios urbanos, e impactos ambientales mayores. También señaló que, en las ciudades argentinas, este patrón suele avanzar sobre suelo en producción o potencialmente productivo y zonas boscosas.












