La campaña “Conectando Hábitat” se presentó en el marco del Día Mundial del Hábitat con el objetivo de visibilizar la situación de más de 5 millones de personas que viven en barrios populares sin acceso formal a servicios básicos ni seguridad sobre la tierra que habitan. Del total, 1,7 millones son niños y niñas, de acuerdo con el Registro Nacional de Barrios Populares (ReNaBaP).
La iniciativa reúne a Fundación Tejido Urbano, Fundación Vivienda Digna, Techo, Mujeres 2000, Módulo Sanitario, Hábitat para la Humanidad Argentina, Alianza Internacional de Habitantes y Taller Libre de Proyecto Social. La propuesta convoca a participar a través de la plataforma interactiva www.conectandohabitat.com.ar, que plantea un recorrido para aprender sobre la problemática desde distintas aristas y conocer formas de involucramiento.
Indicadores de la crisis habitacional
Entre los datos difundidos por las organizaciones, se consigna que más de 5 millones de personas, equivalentes a 1,2 millones de familias, viven en villas y asentamientos. En ese universo, la proporción de niñas, niños y adolescentes alcanza los 1,7 millones, según Renabap.
La exposición a riesgos ambientales aparece como otro elemento relevante: el 70 % de las villas y asentamientos está expuesto a al menos un factor de riesgo, como zonas inundables o basurales, lo que incrementa la vulnerabilidad frente a las consecuencias del cambio climático, según Techo.
A su vez, más de 1 millón de personas vive en hacinamiento crítico, de acuerdo con la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) del INDEC. En paralelo, el Censo Nacional registra que 6 millones de personas no tienen baño en su vivienda y que el 40 % de ese total corresponde a menores de edad.
Servicios, alquiler y restricciones en hogares urbanos
Un relevamiento de Tejido Urbano en base al Censo 2022 del Indec señala que 10,7 millones de hogares urbanos (el 73 % del total) atraviesan al menos una problemática habitacional vinculada a la vivienda, los servicios, la seguridad en la tenencia o las posibilidades de acceso. En contraste, 3,9 millones de hogares no presentan restricciones.
En materia de infraestructura, 5,6 millones de hogares urbanos no cuentan con agua potable de red y/o cloacas, lo que representa el 38 % de los hogares analizados, según Tejido Urbano en base al Censo 2022 del Indec. Además, 3,3 millones de hogares acceden a su vivienda mediante alquiler; dentro de ese grupo, al menos 1,1 millones de inquilinos viven en viviendas deficitarias y cerca de 1 millón registra algún tipo de privación material.
Las entidades plantean que estas condiciones —viviendas precarias, falta de servicios básicos, ausencia de baño e inseguridad en la tenencia— afectan la salud, la educación, la seguridad y el desarrollo de millones de personas.


