Construir un quincho puede ampliar los usos de una vivienda y convertirse en un diferencial al momento de venderla, pero la inversión no se limita a la obra. Antes de iniciar el proyecto, conviene resolver el encuadre normativo y registral, ya que los metros construidos deben quedar correctamente declarados para que puedan acreditarse como parte del inmueble.
Oscar Puebla, director de Puebla Inmobiliaria, ubicó el costo de referencia para este tipo de ambiente en torno a US$ 600 por metro cuadrado. Ese valor funciona como punto de partida y no como un presupuesto uniforme, debido a que la calidad de los materiales, las terminaciones, las instalaciones y el equipamiento inciden en el monto final.
Metros declarados y valor de reventa
El impacto del quincho en el valor de mercado depende de las características de la propiedad y, además, de que la superficie quede incorporada a la documentación. “No alcanza simplemente con construir un quincho, por más lindo, funcional o bien terminado que esté. Para que realmente represente un agregado de valor a la propiedad, es importante que esté correctamente declarado e incorporado a los planos y a la superficie construida”, dijo Oscar Puebla, director de Puebla Inmobiliaria.
Una ampliación sin declarar puede generar complicaciones cuando llega el momento de vender. En ese escenario, el propietario podría tener que regularizar planos e incorporar la superficie adicional, con los costos y los trámites que eso implica. También puede surgir un inconveniente si se produce un revalúo de la propiedad.
Antes de comenzar la obra, se vuelve necesario verificar la normativa vigente y la superficie construible disponible. No todas las propiedades admiten sumar nuevos metros cubiertos, ya que algunas pueden haber agotado la superficie permitida.
Propiedad horizontal y nuevos usos
La situación requiere especial atención en las viviendas sometidas al régimen de propiedad horizontal (PH). Un quincho construido en la terraza de un departamento puede mejorar considerablemente la funcionalidad del hogar, pero “si los planos no están actualizados, esa inversión puede convertirse en un obstáculo”, dijo Puebla.
En las casas nuevas, especialmente en barrios cerrados, el quincho dejó de ser un espacio destinado exclusivamente a preparar un asado. Los proyectos actuales pueden integrarlo a un área social, utilizarlo como apoyo de la piscina o diseñarlo para que cumpla distintas funciones a lo largo del año. En algunos casos, incluso, se lo vincula con la cochera o con otros sectores de la vivienda.
Esa flexibilidad permite aprovechar mejor la superficie y adaptar el ambiente a las necesidades de cada familia, mientras que la valorización potencial queda atada a dos frentes: la calidad constructiva y el cumplimiento de los aspectos legales, para que el quincho se integre de manera adecuada a la vivienda y pueda acreditarse formalmente como parte de ella.












