“Esta sinergia aporta capacidades complementarias, acelera el acceso a nuevas tecnologías y fortalece las capacidades locales de investigación clínica y desarrollo farmacéutico”, explica Hernán Da Cunha, director de Relaciones Institucionales de Laboratorios Bagó.
¿Cómo se toman las decisiones de innovación dentro de la organización?
En Bagó, las decisiones de innovación se toman de manera integrada y basada en evidencia, apoyándonos cada vez más en datos y modelos predictivos.
A nivel organizacional, promovemos un liderazgo que habilita espacios de experimentación y diálogo, en los que se valora asumir riesgos de manera responsable y revisar los modelos mentales establecidos. Así, la decisión de innovar no depende de un área aislada, sino que atraviesa de forma transversal todas las áreas y procesos de la compañía.
En lo vinculado al desarrollo de productos trabajamos bajo el paradigma de Desarrollo de Medicamentos Informado por Modelos (MIDD), que combina herramientas farmacométricas y metodologías in vitro e in silico para anticipar el comportamiento de los fármacos y optimizar la toma de decisiones en cada etapa, mejorando la calidad, la eficiencia y la costo-efectividad del proceso. Este enfoque convive con una gobernanza ética de la inteligencia artificial que asegura el cumplimiento de las regulaciones y los principios de seguridad y transparencia, algo crucial en nuestro sector.
¿Cuáles son los principales limitantes para el proceso innovador? ¿Son más externos o internos?
Del lado externo, operamos en una de las industrias más reguladas, y uno de los principales desafíos es equilibrar la rigurosidad normativa con la necesidad de experimentar, aprender del error y asumir riesgos controlados, aspectos esenciales para innovar. Del lado interno, el desafío es fundamentalmente cultural; implica salir de la zona de confort, romper con modelos tradicionales de negocio (como los esquemas clásicos de comercialización – Go to Market-) e impulsar nuevas formas de pensar y trabajar, tanto en el desarrollo de productos como en la gestión diaria.
Ambos son parte de un proceso de transformación cultural sostenido; la regulación señala el marco dentro del cual innovamos con responsabilidad, y el cambio interno es el que nos permite hacerlo de manera continua.
La innovación fideliza
¿Qué tan relevante es la innovación en la propuesta de valor hacia los empleados y el posicionamiento de la compañía como marca empleadora?
Es muy relevante, porque entendemos que el factor humano es esencial para lograr una cultura innovadora. Nuestra propuesta de valor se apoya en equipos multidisciplinarios, colaborativos y en constante capacitación, y en la búsqueda de personas con mentalidad innovadora: curiosas, con pensamiento abierto, capacidad de adaptación, creatividad y disposición al aprendizaje continuo. En esa línea, ofrecemos espacios en los que se valora la experimentación y la toma de decisiones informadas, e impulsamos la formación de nuestros líderes a través de iniciativas como el workshop “IA Summit“.
La innovación también atraviesa la experiencia cotidiana de trabajo: un ejemplo es Clara, nuestra asistente virtual desarrollada con inteligencia artificial y procesamiento de lenguaje natural, que opera como canal conversacional 24/7 y facilita una comunicación organizacional más ágil y cercana. Este compromiso tiene también un reconocimiento externo, ya que en 2026 fuimos distinguidos por Great Place to Work como uno de los mejores lugares para trabajar en la Argentina, un aval que refleja cómo la combinación de más de 90 años de trayectoria con una cultura moderna, conectada y centrada en las personas se traduce en un diferencial concreto a la hora de atraer y retener talento.












