La silueta hatchback del Kia K4 llegó a la Argentina como una nueva variante dentro de la gama del modelo, con foco en una configuración mecánica específica y cambios de diseño. En el país se comercializa en versión GT-Line Turbo a US$ 49.900, con garantía de cinco años o 100.000 km.
El diferencial técnico está en el conjunto motor-caja. El K4 hatchback estrena un motor turbo naftero 1.6 que entrega 190 cv a 6.000 rpm y desarrolla 265 Nm de torque entre 1.700 y 4.500 rpm. Esta motorización se asocia a una transmisión automática de ocho marchas con convertidor de par, con tracción delantera y dirección asistida eléctricamente.
El esquema de frenos y suspensión también forma parte del paquete dinámico. El modelo incorpora frenos a disco en las cuatro ruedas, con ventilados en el eje delantero. En detalle, equipa frenos delanteros ventilados de 16 pulgadas y frenos traseros sólidos de 15 pulgadas. La suspensión está compuesta por un sistema MacPherson en el eje delantero y una suspensión independiente Multi-Link en el trasero.
En diseño, el hatchback se encuadra bajo el concepto “Opposites United”. En el perfil se destacan las manijas traseras ocultas en el pilar C y las luces LED verticales inspiradas en el EV9. La propuesta exterior se completa con llantas de aleación de 18 pulgadas.
En dimensiones, el K4 hatchback presenta 4.440 mm de largo, 1.850 mm de ancho y 1.445 mm de alto, con una distancia entre ejes de 2.720 mm. Declara un despeje del suelo de 150 mm y un peso neto de 1.485 kg. En rodado, utiliza neumáticos 235/40 R18.
En términos de capacidad, ofrece un baúl de 438 litros y un tanque de combustible de 47 litros.
En seguridad y tecnología, mantiene el paquete de asistencias a la conducción Kia Drive Wise, que incluye frenado autónomo, asistencias vinculadas a punto ciego y carril, y control de crucero adaptativo. En el interior, suma un clúster de triple pantalla de casi 30 pulgadas.












