Los costos logísticos se mantienen entre los principales desafíos para las empresas argentinas, con impacto directo sobre márgenes y competitividad. En ese marco, la repetición de ineficiencias operativas diarias puede generar pérdidas económicas relevantes aun cuando no se trate de decisiones estratégicas de gran escala.
El Índice de Costos Logísticos elaborado por la Cámara Empresaria de Operadores Logísticos (Cedol) junto con la Universidad Tecnológica Nacional (UTN) registró que los costos con transporte aumentaron 2,25% en julio y acumularon una suba del 24,95% durante los primeros siete meses de 2026. Con ese telón de fondo, Celsur enumeró cinco errores frecuentes que suelen pasar inadvertidos y que, acumulados, terminan incidiendo sobre la rentabilidad.
Sergio Brehm, gerente de Desarrollo de Negocios de Celsur, planteó que el recorte de gastos suele enfocarse en rubros visibles, pero que existen oportunidades en la rutina operativa. “Muchas veces las mayores oportunidades de mejora están en pequeñas ineficiencias operativas”, dijo Brehm, gerente de Desarrollo de Negocios de Celsur.
El primer error es planificar las operaciones a último momento. Cuando la planificación se vuelve reactiva, aumentan los viajes innecesarios, los cambios de agenda de último momento, las horas extras y la dificultad para aprovechar mejor los recursos disponibles. En contraste, anticipar la demanda y organizar las operaciones permite reducir costos y minimizar imprevistos.
El segundo punto es no medir los tiempos de carga y descarga. Cada minuto que un vehículo permanece detenido representa una pérdida de productividad, y sin indicadores resulta difícil detectar cuellos de botella, mejorar la coordinación entre áreas y optimizar el uso de recursos.
El tercer error es mantener niveles de stock que no responden a la demanda. El exceso de inventario inmoviliza capital y eleva costos de almacenamiento, mientras que un stock insuficiente puede provocar demoras, incumplimientos y pérdida de ventas. Encontrar el equilibrio requiere información actualizada y planificación permanente.
En cuarto lugar aparece la elección de proveedores únicamente por precio. La opción más económica no siempre implica el menor costo total: retrasos, incumplimientos, problemas de calidad o una menor capacidad de respuesta pueden derivar en costos indirectos superiores al ahorro inicial.
Por último, tomar decisiones sin indicadores limita la detección de oportunidades de mejora. Gestionar solo a partir de la experiencia o la intuición dificulta identificar desvíos y priorizar acciones; contar con métricas de productividad, tiempos de operación, utilización de recursos y nivel de servicio permite decisiones más rápidas y precisas.
“La logística dejó de ser únicamente un área operativa para convertirse en una herramienta estratégica”, dijo Brehm, gerente de Desarrollo de Negocios de Celsur.












