Las empresas industriales están incrementando iniciativas para reducir su huella de carbono y mejorar la eficiencia operativa, en un contexto donde la transición energética gana centralidad en las agendas corporativas. En ese marco, el informe *Siemens Infrastructure Transition Monitor* relevó la mirada de 1.400 líderes empresariales de todo el mundo sobre las herramientas y condiciones que consideran necesarias para avanzar hacia objetivos de descarbonización.
Uno de los datos principales del estudio es el peso asignado a la electrificación. El 65% de los ejecutivos del sector industrial la consideró la herramienta más efectiva para alcanzar metas de emisiones netas cero. En paralelo, el relevamiento registró un aumento en la adopción de energías renovables en el sitio y en iniciativas orientadas a descarbonizar los procesos productivos principales.
El informe también identificó una expansión de los mecanismos de flexibilidad energética, entendidos como capacidades para adaptar el consumo eléctrico según las condiciones del sistema y del mercado. Dentro de ese universo, el 59% de las compañías anticipó que prevé utilizar herramientas de flexibilidad para optimizar el uso de la energía, reducir costos, agilizar tiempos de servicios de reparación y disminuir emisiones.
En el plano tecnológico, la digitalización apareció como un habilitador de la transición. El 63% de los líderes consultados sostuvo que las tecnologías digitales son fundamentales para acelerar la descarbonización, con foco en sistemas inteligentes de gestión energética y soluciones basadas en inteligencia artificial destinadas a optimizar operaciones y mejorar la eficiencia.
Otro eje del relevamiento fue la coordinación entre actores del sistema energético. Más de la mitad de los ejecutivos planteó que una mayor colaboración y el intercambio de datos entre productores y consumidores de energía contribuirían a fortalecer tanto la eficiencia como la resiliencia de los sistemas energéticos.
A la vez, el estudio ubicó a la incertidumbre regulatoria entre los desafíos a mediano y largo plazo. El 63% de los encuestados afirmó que la falta de previsibilidad en las políticas públicas representa una amenaza creciente para el avance de la transición energética, mientras que el 60% consideró que ese escenario desalienta las inversiones privadas en energías renovables.
“La industria está demostrando que es posible impulsar el crecimiento económico mientras se avanza en los objetivos de sostenibilidad”, dijo Nicolás Bin, director de Smart Infrastructure en Siemens Argentina y Uruguay. “Cada vez más compañías apuestan por la electrificación, la gestión inteligente de la energía y la digitalización para mejorar su desempeño y reducir su impacto ambiental”, agregó.












