El deseo de continuar activo en el mercado laboral se mantiene alto después de los 50 años, pero convive con barreras de acceso y reinserción. El estudio Mapa Silver 2026, realizado por The Silver Lab, relevó que el 85% de las personas mayores de 50 quiere trabajar, emprender o crear nuevos proyectos.
El informe se elaboró a partir de 307 casos de hombres y mujeres mayores de 50 años del AMBA. El trabajo de campo se realizó en mayo de 2026 mediante una encuesta online autoadministrada y sus resultados describen a la muestra relevada, sin proyectarse como estimación estadística para toda la población argentina.
Entre los principales hallazgos, el relevamiento registró que el 83% volvería a trabajar si pudiera elegir cómo y cuándo hacerlo. Además, el 68% de las personas jubiladas manifestó interés en desarrollar nuevos proyectos; el 84% afirmó haber aprendido algo nuevo durante los últimos tres años; y el 40% indicó que atraviesa cambios relacionados con su trabajo o profesión. La voluntad de seguir trabajando se mantuvo en distintos tramos etarios: alcanzó al 82% entre los 50 y los 60 años, subió al 85% entre los 61 y los 70, y se ubicó en 69% después de los 71.
Alejandra Bicocchi, fundadora de The Silver Lab, planteó que “estos resultados derriban la idea del retiro pasivo” y agregó: “No estamos frente a una generación que perdió las ganas de trabajar sino frente a personas que quieren seguir aportando”.
Indicadores y barreras de reinserción
La contracara aparece al observar indicadores laborales. En la Ciudad de Buenos Aires, la Encuesta Anual de Hogares (EAH) 2025 registró que la tasa general de desocupación fue del 5,8% en 2025, mientras que en el segmento conformado por mujeres de 50 a 59 años y varones de 50 a 64 años se ubicó en 4,3%. Sin embargo, de acuerdo con la OCDE, aunque las personas de 50 a 64 años suelen presentar tasas de desempleo más bajas que otros grupos, cuando pierden su empleo enfrentan mayores dificultades para reinsertarse y una mayor incidencia del desempleo de larga duración.
El informe también describió un efecto estadístico que puede ocultar parte del problema: cuando una persona sin empleo deja de buscar trabajo activamente, deja de ser considerada desocupada y pasa a integrar la población económicamente inactiva. En ese recorrido, se mencionaron barreras concretas como avisos con sesgo de edad, filtros automáticos, procesos de selección que privilegian determinados rangos etarios y entrevistas que no avanzan pese a la experiencia.
Una línea pública para mayores de 50
En este contexto, el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires desarrolló EMPLEO +50, una línea de acción disponible en la aplicación +Simple BA que acompaña la inserción y reinserción laboral de personas mayores de 50 años. La plataforma ofrece oportunidades laborales, talleres de orientación laboral y vocacional, carga y actualización de CV, herramientas para fortalecer el perfil profesional y capacitaciones, en articulación con empresas y organizaciones. Desde su lanzamiento, más de 5.000 personas se postularon a través de +Simple.












