La inteligencia artificial (IA) está modificando la demanda de habilidades en tecnología y empuja a las organizaciones a reforzar sus equipos. El 86% de las organizaciones afirma que amplía sus dotaciones de tecnología a medida que la IA transforma los perfiles requeridos, de acuerdo con el informe global “Tech Talent in Transition: Building the AI-Ready Workforce”, elaborado por Randstad.
El estudio también registró que, en el último año, las búsquedas laborales para puestos de TI de nivel inicial que requieren habilidades en IA se multiplicaron. En paralelo, las empresas enfrentan dificultades para encontrar talento con competencias clave como coordinación, comunicación y gestión de riesgos.
Tres vías para cubrir brechas
Para responder a la demanda de talento y cubrir las brechas de habilidades, las organizaciones combinan tres estrategias. La primera es la incorporación de nuevos profesionales con las competencias requeridas. La segunda es el desarrollo de capacidades dentro de los equipos actuales. La tercera es la contratación de especialistas externos mediante modelos laborales más flexibles, como freelancers, consultores y profesionales por proyectos.
En ese contexto, Andrea Avila, CEO de Randstad para Argentina, Chile, México y Uruguay, sostuvo que “la inteligencia artificial está redefiniendo cada vez más las demandas de talento”. En la misma línea, señaló: “El mercado laboral necesita hoy profesionales de tecnología con un pefil más amplio e integral”.
Competencia por talento y foco en habilidades humanas
La competencia por el talento TI se extiende más allá del sector tecnológico. Según el informe, la demanda de habilidades en IA creció rápidamente y las búsquedas laborales que requieren competencias específicas en esa tecnología se quintuplicaron. En ese escenario, las empresas de sectores no tecnológicos compiten con las compañías tradicionales de tecnología para atraer perfiles de TI y ofrecen mejores condiciones de contratación.
En banca y finanzas, los ingenieros de software perciben salarios 13% superiores a los de sus pares en empresas tecnológicas. En salud y ciencias de la vida, la diferencia alcanza el 17%. Como resultado, el 55% de las organizaciones no tecnológicas está incorporando talento luego de los despidos registrados en la industria tecnológica.
A medida que la IA automatiza tareas rutinarias, el desafío se desplaza hacia la búsqueda de personas capaces de coordinar, supervisar y gestionar estas tecnologías. En ese sentido, el 61% de los empleadores afirma que encontrar talento con habilidades humanas, como pensamiento crítico y comunicación, resulta más difícil que hallar profesionales con conocimientos exclusivamente técnicos.
El informe también aborda la equidad: las mujeres representan el 31% de los profesionales con habilidades emergentes en IA, frente al 36% de quienes cuentan con habilidades tecnológicas consolidadas. Entre la generación Z, la participación femenina baja del 37% en habilidades consolidadas al 32% en habilidades emergentes en IA.
Como respuesta a la escasez de perfiles, el 63% de las organizaciones identifica los modelos de contratación flexibles como primera opción para cubrir brechas de habilidades en IA. Avila agregó que “un modelo único de contratación no es suficiente para cerrar la brecha de habilidades”.
La investigación se realizó en agosto de 2026 en 11 mercados —Australia, Bélgica, Francia, Alemania, India, Italia, Japón, Países Bajos, España, Reino Unido y Estados Unidos— e incluyó 1.100 entrevistas a líderes empresariales y responsables de tecnología y expertos en gestión de talento, además del análisis de más de 20 millones de avisos de empleo y aproximadamente 100 millones de perfiles profesionales.
Crédito imagen: DC Studio en Magnific












