Un 37% de los profesionales en México señaló dificultades para trabajar en espacios abiertos y ruidosos dentro de su oficina, de acuerdo con el estudio La Experiencia Laboral 2026 en México, elaborado por WeWork y PageGroup. El mismo relevamiento identificó otros obstáculos cotidianos: 35,9% reportó falta de lugares disponibles, como escritorios y sillas, y 35,2% mencionó carencias de infraestructura, entre ellas estacionamientos, comedores y baños.
El diagnóstico se enmarca en el Día Mundial del Hábitat, que se conmemora el 5 de octubre bajo el tema “Vivienda adecuada para todos”. En esa conversación, el trabajo aparece asociado a la forma en que se habita la ciudad: no solo por las condiciones dentro de la oficina, sino también por los traslados y la necesidad de acceder a oportunidades de empleo y servicios.
Movilidad y modalidad híbrida
La relación entre distancia y preferencias laborales también surge del estudio. Entre quienes optan por un modelo híbrido, 67,7% identificó la reducción de los tiempos de traslado como una de sus principales razones. Sin embargo, el relevamiento planteó que acercar el trabajo o modificar los días de asistencia no alcanza por sí solo para mejorar la experiencia cotidiana dentro de la oficina.
En ese punto, el informe incorporó una dimensión de la flexibilidad que excede la discusión entre presencialidad, trabajo híbrido o remoto: la posibilidad de adaptar el espacio a la tarea. Una conversación de equipo, una reunión privada y una actividad que exige concentración requieren condiciones distintas. Entre quienes prefieren un esquema híbrido, 63% elegiría realizar tareas de alta concentración fuera de la oficina central y 16% optaría por un espacio de coworking.
“Un equipo no trabaja igual a las nueve de la mañana que a las cuatro de la tarde”, dijo Claudio Hidalgo, presidente de WeWork para Latinoamérica. En la misma declaración, agregó: “Una oficina fija, configurada de una sola manera, obliga a las personas a adaptarse al espacio”.
Diseño de oficinas y expectativas generacionales
El estudio también vinculó el diseño del espacio con la experiencia laboral. Un 12,8% de los colaboradores se trasladó a oficinas más pequeñas en los últimos dos a tres años y, dentro de ese grupo, 44% percibió un aumento del ruido, 29% un deterioro en la ergonomía de escritorios y sillas y 26% una disminución de salas de juntas.
Las expectativas resultaron más altas entre los profesionales jóvenes: 61% de los millennials y 63% de la generación Z destacaron la necesidad de espacios amplios y ordenados, con escritorios, sillas ergonómicas y tecnología moderna. En paralelo, ONU-Hábitat estimó que 2.800 millones de personas enfrentan alguna forma de vivienda inadecuada en el mundo.












