La pesca, el sector que más creció en la Argentina en lo que va de 2026, registró en agosto una fuerte caída. El índice de producción industrial pesquero (IPI pesquero), difundido por el INDEC el 6 de octubre, bajó 17,2% frente a agosto de 2025.
El acumulado de los primeros ocho meses todavía muestra un crecimiento de 39,7%. La serie desestacionalizada, en cambio, cayó 17,2% respecto de julio y la tendencia-ciclo retrocedió 0,8%.
El propio INDEC advierte que se trata de un indicador con un patrón estacional cambiante y mucha irregularidad, por lo que las series desestacionalizadas suelen revisarse.
El fin de la base baja
Buena parte del crecimiento de la pesca en 2026 se explica por la comparación con 2025, cuando la actividad quedó prácticamente paralizada por conflictos gremiales. En junio el índice había crecido 232,6% interanual y en julio, 300,2%. Agosto ya no compara contra un mes deprimido.
La caída se concentró en la pesca marítima, que bajó 15,3% interanual, mientras la acuicultura retrocedió 29,8%.
Crustáceos y fresqueros
Por grupo de especies, los peces cayeron 28,7% y los crustáceos —principalmente langostino— 14,6%. Los crustáceos aportaron 11 puntos negativos a la variación del índice, aunque todavía acumulan un crecimiento de 131% en el año. Los moluscos, en cambio, subieron 111,2%, con escaso peso en el total.
Por tipo de buque, los desembarques de los fresqueros cayeron 35,1% interanual y los de los congeladores, 10,4%. En el acumulado del año, los fresqueros apenas crecen 4,3%, mientras los congeladores conservan una suba de 66,9%.
La menor captura de langostino también se reflejó en la industria: según el IPI manufacturero de agosto, el procesamiento de pescado fue una de las causas de la baja de 7,9% en otros productos alimenticios.
¿Estanflación?
La pesca fue en 2026 uno de los sectores que sostuvieron la actividad agregada. En julio creció 424,5% interanual dentro del EMAE y aportó 0,64 puntos a un indicador que, aun así, cayó 1,4%. En el segundo trimestre, las Cuentas Nacionales registraron un crecimiento de 44,7% del sector.
Como analizó Mercado en El PIB confirma la paradoja: la economía crece, pero la demanda interna se contrae, el crecimiento agregado se apoya cada vez más en recursos naturales y exportaciones, mientras consumo, inversión y gasto público retroceden. Si la pesca deja de aportar, el piso de la actividad se vuelve más frágil en una economía que todavía tiene una inflación de 33,5% anual.
El Cono Sur
Ninguno de los vecinos depende tanto de un puñado de sectores para sostener su crecimiento. Paraguay creció 4% interanual en el segundo trimestre con un consumo privado que avanzó 3,2%; Brasil, 2% con un consumo de las familias que subió 0,5%. Chile y Uruguay se contrajeron levemente (0,2% y 0,5%, respectivamente). Todos lo hicieron con inflaciones de un dígito.
Lo que viene
El INDEC publicará el 5 de noviembre el IPI pesquero de septiembre, el primer mes en que la comparación interanual será completamente contra un período sin paralización.












