La reducción del empleo público continúa siendo uno de los ejes de la estrategia de transformación del Estado impulsada por el Gobierno. Los datos oficiales correspondientes a junio muestran que la administración pública nacional volvió a achicarse tanto en términos mensuales como interanuales, prolongando una tendencia que ya se extiende durante todo el último año.
Según el informe elaborado por el INDEC junto con la Secretaría de Transformación del Estado y Función Pública, la administración pública nacional empleó en junio a 184.202 personas, un 0,7% menos que en mayo y un 6,8% por debajo del nivel registrado doce meses antes. Si se incorporan las empresas y sociedades del Estado, la dotación total alcanzó las 271.696 personas, con una caída de 0,6% mensual y de 6,0% interanual.
El recorte no se concentra en un único segmento. La administración centralizada redujo su plantilla un 6,6% respecto de junio de 2025; la descentralizada retrocedió 7,3%; la desconcentrada cayó 6,1%; los otros entes disminuyeron 3,9% y las empresas estatales redujeron su personal un 4,5%. La amplitud de las variaciones sugiere que el ajuste responde a una política transversal más que a reorganizaciones puntuales.
La administración descentralizada continúa siendo el componente más importante del empleo estatal, con 111.381 trabajadores, equivalente al 41% del total de la administración pública nacional. Las empresas y sociedades del Estado representan otras 87.494 personas, mientras que la administración centralizada reúne 37.884 empleados.
Entre los ministerios de la administración centralizada, Capital Humano registró una de las mayores reducciones mensuales, con una baja de 4,7% en su dotación. También disminuyeron Economía (-1,2%), Justicia (-1,5%), Defensa (-0,9%), Seguridad Nacional (-0,8%) y Salud (-0,2%), mientras que Jefatura de Gabinete y el Ministerio del Interior mostraron leves incrementos.
Dentro de los organismos descentralizados también se observan ajustes de magnitud. La ANSES redujo su planta un 2,1% en un mes; la Comisión Nacional de Regulación del Transporte cayó 7%; la Administración Nacional de Establecimientos de Salud disminuyó 2,5%; mientras que organismos de fuerte peso institucional, como el CONICET, el INTA, el INTI o la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), exhibieron variaciones menores o estabilidad relativa.
Las empresas públicas siguieron una dinámica similar. Correo Argentino redujo su dotación 1% respecto del mes anterior; Radio y Televisión Argentina cayó 6,2%; Contenidos Públicos disminuyó 10,4%; Aerolíneas Argentinas redujo 0,1%; AySA, 0,2%; e Intercargo, 0,3%. En sentido contrario, ARSAT incrementó su plantilla 1,6%, mientras que el Banco Nación mostró una leve expansión de 0,1%.
Los datos muestran además que el proceso de reducción no se limita a despidos. En varios organismos el descenso responde a jubilaciones, retiros voluntarios, no renovación de contratos y reorganizaciones administrativas, una combinación que explica el carácter gradual de la disminución observada durante los últimos meses.
El informe también advierte que la cifra publicada mantiene un pequeño componente estimado. Catorce organismos y empresas no habían informado su dotación al momento del cierre estadístico, por lo que el INDEC imputó sus últimos datos disponibles. Esa estimación representa 8.073 personas, equivalentes al 3% del total informado para junio.
Más allá del debate político sobre el tamaño del Estado, la serie oficial confirma una tendencia difícil de ignorar. En apenas un año, la administración pública nacional perdió casi siete de cada cien puestos de trabajo y el conjunto del sector público nacional redujo su dotación en torno al 6%. La velocidad de ese ajuste no tiene antecedentes recientes dentro de la serie estadística publicada por el INDEC y constituye uno de los cambios estructurales más visibles de la actual política de reorganización del Estado.












