Virgin Galactic estrena su nueva nave, pero posterga los vuelos comerciales hasta 2027

Apeiron, la primera nave de la clase Delta, llegó a Spaceport America, en Nuevo México. La compañía corrió al segundo trimestre de 2027 el inicio del servicio, que estaba previsto para fines de este año.

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Del cuarto trimestre de 2026 al segundo trimestre de 2027. Ese es el corrimiento del calendario que informó Virgin Galactic para el inicio de sus vuelos comerciales suborbitales, el mismo día en que su primera nave de la nueva clase Delta, bautizada Apeiron, aterrizó en Spaceport America, en Nuevo México, según informó el Albuquerque Journal. La nave llegó el miércoles 28 cerca de la una de la tarde, transportada por la nave nodriza Eve desde Mesa, Arizona, donde fue construida. La compañía atribuyó la demora a la integración y validación del software de aviónica.

Los datos de la nueva flota:

Pasajeros por vuelo: hasta seis
Frecuencia prevista: hasta ocho vuelos por mes por nave
Precio del asiento: u$s 750.000, según el Albuquerque Journal
Inicio del servicio comercial: segundo trimestre de 2027
Segunda nave Delta: fines del segundo trimestre o tercer trimestre de 2027

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Una llegada con demora

Michael Colglazier, CEO de Virgin Galactic, celebró la llegada en un comunicado: “Esta mañana le dimos un nombre a Apeiron; esta tarde, Apeiron llegó a casa”. La compañía calificó como “exhaustivo” el proceso de pruebas que tiene por delante en Nuevo México antes de llevar pasajeros. Las reservas de su última venta de pasajes se agotaron antes de lo previsto, según el informe de resultados de agosto, y la empresa proyecta ingresos de decenas de millones de dólares por estos vuelos.

La demora tiene costo. Según el portal KeepTrack, que cita a Payload, Virgin Galactic tenía u$s 286 millones en efectivo y títulos negociables a fines de junio, con un consumo de caja previsto de u$s 95 a 100 millones en el tercer trimestre, y su informe del segundo trimestre advirtió dudas sobre su continuidad como empresa en marcha. Cada trimestre adicional sin ingresos comerciales achica ese margen.

Un socio que también ajustó

El estado de Nuevo México, dueño de Spaceport America, también renegoció. Scott McLaughlin, director del puerto espacial, informó en agosto a los legisladores que Virgin Galactic redujo 73,5% su cargo mensual por uso, de u$s 188.888 a u$s 50.000, aunque sigue pagando unos u$s 3 millones anuales de alquiler. El puerto espacial recibe unos u$s 4 millones por año de fondos públicos, según el Albuquerque Journal.

El turismo suborbital no tiene equivalente en la Argentina, pero el segmento de los vuelos que no llegan a órbita sí tiene actores locales. TLON Space, la empresa que desarrolla en el país el microlanzador Aventura, y VENG, con los vehículos de prueba del programa Tronador, usan los vuelos suborbitales como escalón hacia la órbita. La diferencia es de modelo de negocio: mientras Virgin Galactic vende experiencias a u$s 750.000 por asiento, los desarrollos argentinos apuntan al mercado de lanzamiento de satélites pequeños, donde la escala y el costo por kilo deciden la competitividad.

La próxima instancia es la presentación de los resultados del tercer trimestre de Virgin Galactic, el 12 de noviembre, donde la compañía detallará el nuevo calendario.

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