Europa busca desde hace años una respuesta industrial a SpaceX, y el Proyecto Bromo —la combinación de los negocios de satélites de Airbus, Thales y Leonardo— es la apuesta más ambiciosa en esa dirección. El jueves, la agencia Bloomberg informó que la Comisión Europea está dispuesta a acelerar la aprobación antimonopolio de la operación, tras alrededor de un año de conversaciones previas a la notificación formal.
Los datos clave del proceso, según la información publicada:
- Conversaciones de prenotificación: alrededor de un año
- Presentación formal: esperada “en semanas”
- Revisión de primera fase: algo más de un mes
- Condición: que las empresas ofrezcan remedios, como desinversiones
El calendario regulatorio
Si las compañías presentan remedios suficientes, la Comisión podría cerrar el caso al final de la primera fase. Si persisten las dudas, puede abrir una investigación en profundidad, que suele extenderse varios meses. La Comisión, Airbus y Leonardo declinaron hacer comentarios; Thales no respondió.
La comisaria de Competencia, Teresa Ribera, marcó límites en una entrevista con Bloomberg TV. El respaldo político al proyecto, señaló, “doesn’t mean we are not going to apply and to enforce our own regulation” (no significa que no vayamos a aplicar y hacer cumplir nuestra propia regulación). La presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, había mencionado a Bromo como el tipo de campeón industrial que Europa necesita, una definición que generó resistencias de sindicatos, proveedores y de algunos miembros del Parlamento Europeo por su impacto sobre el empleo y la competencia.
Lo que está en juego
La operación reuniría a dos de los mayores fabricantes de satélites del continente: Airbus Defence and Space y Thales Alenia Space —esta última controlada en un 67% por Thales y en un 33% por Leonardo—, además de activos de servicios de Leonardo. El objetivo declarado es ganar la escala necesaria para competir por contratos de constelaciones, telecomunicaciones y defensa frente a fabricantes estadounidenses que trabajan con series largas y costos unitarios decrecientes.
El mercado leyó la noticia en clave positiva. Las acciones de Thales subieron cerca de 2,8% en la apertura del viernes, mientras que Bank of America elevó su precio objetivo de €312 a €315. En paralelo, la crisis de las últimas horas en torno al servicio de Starlink en Ucrania volvió a poner sobre la mesa el argumento de la soberanía tecnológica europea que acompaña al proyecto desde su origen.
La Argentina tiene un vínculo directo con uno de los activos que entrarían en la combinación. Thales Alenia Space construyó los satélites de radar italianos COSMO-SkyMed, que conforman junto con los SAOCOM de la CONAE el Sistema Ítalo-Argentino de Satélites para la Gestión de Emergencias (SIASGE). La cooperación entre la agencia espacial italiana y la CONAE es uno de los acuerdos de observación terrestre más relevantes de la región, y la integración de su principal proveedor industrial europeo en un grupo de mayor escala abre interrogantes sobre los próximos programas conjuntos y sobre las condiciones de abastecimiento de componentes para la industria satelital local, que tiene en INVAP a su principal integrador.
La próxima instancia es la notificación formal ante la Comisión Europea, esperada para las próximas semanas, que pondrá en marcha el reloj de la revisión de primera fase. Leonardo ha señalado como objetivo completar la aprobación del proyecto en 2027.












