Hubble Network abrió comercialmente su conexión directa entre dispositivos Bluetooth de bajo consumo y satélites en órbita baja. Los equipos compatibles pueden enviar telemetría desde zonas sin cobertura terrestre mediante una actualización de firmware, sin incorporar un módem satelital específico.
El lanzamiento comercial llegó junto con una ronda de inversión Serie C por u$s 200 millones, liderada por Smith Point Capital. La operación elevó a u$s 300 millones el capital obtenido por la compañía y fijó una valuación de u$s 1.600 millones, según informó la empresa.
Hubble declara más de 500.000 dispositivos activos y una red terrestre de más de 100 millones de puertas de enlace en 170 países. Esas cifras corresponden al conjunto de su infraestructura, no exclusivamente al nuevo enlace satelital, que acaba de pasar a disponibilidad general.
El módem deja de ser obligatorio
La propuesta utiliza la radio de 2,4 GHz que ya incorporan numerosos sensores y dispositivos Bluetooth Low Energy. El fabricante debe integrar el kit de desarrollo de Hubble, adaptar el programa interno del equipo y verificar que el microchip, la potencia de transmisión y la antena cumplan los requisitos del enlace espacial.
Para un diseño nuevo, la compañía calcula que la conectividad agrega menos de u$s 0,50 al costo de materiales por dispositivo. Esa cifra no es el precio de una suscripción ni incluye la transmisión de datos. Hubble tampoco difundió una tarifa pública para el servicio satelital.
La reducción del hardware abre aplicaciones que antes resultaban difíciles de justificar: etiquetas logísticas, sensores agrícolas, herramientas, equipos industriales y activos de menor valor. El modelo busca extender el rastreo desde el contenedor o el pallet hasta unidades individuales.
Una conexión de baja frecuencia
La red no ofrece banda ancha ni seguimiento continuo. La documentación técnica promete al menos una oportunidad de transmisión por día y una entrega que, por lo general, ocurre dentro de las seis horas posteriores al paso del satélite. El servicio está orientado a paquetes pequeños de telemetría, como ubicación, temperatura, humedad o nivel de batería.
Ese rendimiento puede ser suficiente para controlar un tanque de agua, una colmena o una carga que atraviesa una región sin señal celular. Resulta menos apropiado para operaciones que necesitan posición en tiempo real, video o alertas con latencia de minutos.
La red combina la constelación con infraestructura terrestre. Cuando existe una puerta de enlace cercana, el dispositivo utiliza la cobertura en superficie; fuera de ella, puede esperar un paso orbital. La arquitectura permite empezar con pocos satélites, aunque la frecuencia y la demora dependen del despliegue futuro.
Seis satélites y una meta de 60
La comunicación actual enumera seis satélites operativos y fija como objetivo 60 unidades para 2030. Un anuncio de 2025 había informado siete satélites en órbita; Hubble no explicó la diferencia. Muon Space construirá la próxima generación sobre su plataforma MuSat XL.
La ronda de capital deberá financiar ese aumento de escala y la integración con fabricantes. La empresa ya trabaja con Texas Instruments, InPlay, Samsara y Reelables, pero la disponibilidad comercial no equivale todavía a adopción masiva del enlace espacial.
Los próximos indicadores serán la cantidad de equipos que transmitan efectivamente por satélite, la tasa de recepción de los paquetes, el consumo de batería y la publicación de precios. Esos datos permitirán determinar si Bluetooth puede ampliar el mercado satelital más allá de los activos que hoy justifican un terminal dedicado.












