Siete satélites argentinos viajaron al espacio en un solo cohete: la historia de cada uno

El 1 de octubre, un Falcon 9 de SpaceX despegó de California con 130 cargas. Entre ellas iban cuatro satélites de Satellogic, el primer CubeSat universitario del país, el primer nanosatélite del Ejército y un PocketQube de la UTN Haedo. Qué hace cada uno y quién está detrás.

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El jueves 1 de octubre, un cohete Falcon 9 de SpaceX despegó desde la base Vandenberg, en California, con la misión compartida Transporter-18. Llevaba 130 cargas útiles y su ventana de lanzamiento abría a las 15:18 de la Argentina. Entre los pasajeros viajaron siete satélites con sello argentino: cuatro de Satellogic, empresa de origen argentino que cotiza en Nasdaq; el USAT-1, de la Universidad Nacional de La Plata; el ETNS, del Ejército y CITEDEF; y el UTN FRH-DIY 1, de la Facultad Regional Haedo. Algunos medios cuentan seis porque no incluyen el PocketQube de la UTN.

Satellogic: cuatro satélites y el debut de Merlin

La empresa fundada por Emiliano Kargieman, hoy su CEO, envió el primer satélite de su constelación Merlin, dos NewSat Mark VI y un NewSat Mark V. Merlin es un sistema pensado para defensa e inteligencia que busca remapear todo el planeta a diario con resolución de un metro. Combina diez bandas espectrales alineadas con Sentinel-2, procesamiento de datos a bordo con inteligencia artificial y enlaces entre satélites para emitir alertas en tiempo real.

El programa está financiado por un contrato de u$s 30 millones con un cliente estratégico de defensa e inteligencia. La compañía prevé capacidad operativa plena en el primer semestre de 2027 y sumar hasta ocho Merlin hasta julio de 2028. Hoy mantiene una flota de unos 18 satélites en órbita.

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Los dos Mark VI llevan enlaces intersatelitales, que les permiten compartir información en órbita y acortar el tiempo entre la captura del dato y la decisión. El Mark V forma parte del programa de sistemas espaciales soberanos: Satellogic lo ofrece como satélite ya operativo a gobiernos que quieren sumar capacidad propia de inmediato.

USAT-1: el CubeSat que nació en una facultad

El USAT-1 es el primer CubeSat universitario argentino diseñado y construido íntegramente por una universidad nacional. Es un 3U de 10 x 10 x 34 centímetros y unos 3 kilos, desarrollado por el Centro Tecnológico Aeroespacial (CTA) y el grupo de Sistemas Electrónicos de Navegación y Telecomunicaciones (SENyT) de la Facultad de Ingeniería de la UNLP. Participaron estudiantes, becarios, docentes e investigadores.

Su misión es demostrar técnicas que usan las señales de los sistemas de navegación satelital (GNSS) para observar la Tierra. La radio-ocultación extrae datos de la atmósfera, como presión, temperatura y humedad. La reflectometría aprovecha el rebote de esas señales en la superficie para estimar humedad del suelo, altimetría, rugosidad o vegetación. El satélite validará en órbita las cinco antenas que diseñó, construyó y probó el SENyT.

El camino fue largo. Un subsidio del entonces Ministerio de Ciencia cubrió el 25% del costo del lanzamiento y la UNLP afrontó el 75% restante. La gestión se hizo a través de UARX, una empresa española cuyos cofundadores son argentinos, y el satélite se integró en España antes de viajar a Estados Unidos. Es el primero de una serie de cinco CubeSat del Programa Satélite Universitario. En mayo de 2026, la Facultad convocó a grupos de investigación a presentar propuestas de carga útil para el USAT-2.

ETNS: el primer nanosatélite del Ejército

El Evaluador Tecnológico Nano Sat fue desarrollado por CITEDEF, el instituto científico del Ministerio de Defensa, con participación del Ejército a través de su Dirección General de Comunicaciones, Informática y Ciberdefensa. Es un CubeSat concebido como demostrador tecnológico. Busca llevar a órbita sistemas que hasta ahora solo se habían ensayado en tierra, como navegación, comunicaciones, suministro de energía, control de orientación y electrónica, y formar especialistas en todas las etapas de una misión satelital. Defensa informó que ingresó en órbita.

El proyecto nació en 2016 por una iniciativa del Ministerio de Defensa, dentro del Programa de Investigación y Desarrollo para la Defensa (PIDDEF). CITEDEF no tenía antecedentes en actividades satelitales directas, y el equipo priorizó la confiabilidad por sobre la sofisticación. Las celdas solares se desarrollaron junto con la Comisión Nacional de Energía Atómica. El trabajo se presentó en el Congreso Argentino de Tecnología Espacial 2025, con los ingenieros Carlos Longo y Cristian Bruña como expositores.

El satélite opera a unos 500 kilómetros de altura y se comunica con una estación terrena propia en pasadas de unos 13 minutos, dos o tres veces por día. Sus responsables plantean que la experiencia podría extenderse al resto de las Fuerzas.

UTN FRH-DIY 1: un satélite de cinco centímetros

Es un PocketQube: un cubo de cinco centímetros de lado, unos 200 gramos y una vida útil prevista de dos a tres años. Lo desarrolló el Grupo SyCE (Simulación y Cálculos Electromagnéticos) de la Facultad Regional Haedo, dirigido por el ingeniero Cristian Arrieta. Trabajó junto con la empresa argentina DIY Satélite, que encabeza Gustavo Carpignano y que ya había volado un PocketQube, el DIY-1, en 2021.

Su instrumento detecta radiación gamma para estudiar cómo se degrada la electrónica en órbita. Usa componentes comerciales de amplia disponibilidad, que reducen costos pero exigen medir cómo se comportan frente a la radiación. Los datos se compartirán con especialistas internacionales para investigaciones de meteorología espacial. Está prevista una órbita casi polar, a unos 500 o 600 kilómetros, que facilita el contacto con estaciones terrenas argentinas. Según el boletín de AMSAT, transmitiría en 436,850 MHz, lo que abre la puerta a que radioaficionados sigan su señal.

Qué viene

Satellogic apunta a la capacidad plena de Merlin en el primer semestre de 2027. La UNLP ya convocó a propuestas para el USAT-2. En el ETNS comienza la etapa de comunicación con el satélite y verificación de cada sistema, y el equipo de la UTN espera empezar a recibir datos de radiación.

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