El negocio de la observación de la Tierra está pasando de vender imágenes a vender detección. Satellogic, la única compañía cotizante de origen argentino del sector, dio el jueves 1 de octubre el paso técnico que sostiene ese giro: puso en órbita Merlin.01, el primer satélite de una nueva línea diseñada para monitorear regiones completas y avisar de cambios casi en tiempo real.
El lanzamiento se hizo a bordo de un Falcon 9 de SpaceX desde la base de Vandenberg, en California, en la misión de viajes compartidos Transporter-18. Junto con Merlin viajaron dos satélites NewSat Mark VI, con enlaces entre satélites, y un NewSat Mark V destinado a un cliente soberano. La compañía informó el 2 de octubre que estableció contacto con los equipos y que todos los subsistemas funcionan con normalidad.
Las cifras de la misión
- Satélites lanzados: 4 (1 Merlin, 2 NewSat Mark VI, 1 NewSat Mark V)
- Ancho de barrido de Merlin: 170 kilómetros
- Bandas espectrales: 10
- Alertas: en 30 minutos
- Inicio de la puesta en servicio: mediados de octubre de 2026
Cómo funciona el sistema
Merlin combina una carga de diez bandas espectrales, alineadas con las del programa europeo Sentinel, con procesamiento de inteligencia artificial a bordo. Cuando detecta un cambio, usa los enlaces entre satélites para pedir a los NewSat Mark VI que tomen una imagen de mayor resolución del mismo punto. La compañía apunta a remapear la Tierra a diario a partir del segundo semestre de 2027.
Alan Kharsansky, director de Tecnología de Satellogic, explicó que “Merlin está diseñado para procesar cada píxel con IA directamente a bordo y luego usar los enlaces entre satélites para dirigir a los NewSat VI a capturar en mayor resolución lo que encuentra”, y agregó que eso significa que “gobiernos y organizaciones ya no necesitarán saber dónde mirar”. Emiliano Kargieman, fundador y CEO de la compañía, sostuvo que se trata del “comienzo de un nuevo capítulo para Satellogic” porque “los gobiernos y las organizaciones necesitan ver los cambios en todo un teatro de operaciones, no solo en los sitios que ya monitorean”.
Del mercado comercial a la defensa
La referencia al “teatro de operaciones” no es casual. Como anticipó Mercado, Satellogic completó en cinco años un giro desde una cartera con fuertes vínculos con China hacia el mercado de defensa e inteligencia de Estados Unidos: se redomicilió en Delaware en 2025, obtuvo licencias de sensado remoto, anunció este año contratos de defensa por u$s 12 millones y u$s 18 millones y designó como presidente a Frank Whitworth, ex director de la Agencia Nacional de Inteligencia Geoespacial (NGA). Merlin es el producto con el que la compañía busca competir por programas de vigilancia de área amplia.
El ángulo argentino
Satellogic fue fundada en la Argentina por Emiliano Kargieman. Pero la misión Transporter-18 dejó además una postal inédita para el sector espacial argentino: en el mismo vuelo viajaron el USAT-1, un CubeSat de la Universidad Nacional de La Plata; el ETNS, primer nanosatélite del Ejército Argentino, desarrollado por CITEDEF, y un PocketQube de la UTN Facultad Regional Haedo. Según la cuenta que se tome, son seis o siete satélites de origen argentino en una sola misión.
La convivencia en el mismo cohete de una cotizante en Nasdaq, una universidad pública y las Fuerzas Armadas resume la diversidad del ecosistema local, que incluye además a Innova Space, TLON Space y LIA Aerospace, y a la CONAE con sus satélites SAOCOM.
Próxima instancia
La fase de puesta en servicio de la carga útil de Merlin comenzará a mediados de octubre. El mercado seguirá la evolución técnica en la presentación de resultados del tercer trimestre de Satellogic, prevista para noviembre.












