La campaña Legados Solidarios reúne en Argentina a 14 organizaciones sociales con el objetivo de difundir una práctica todavía poco extendida: destinar parte del patrimonio a una causa social a través de un testamento, sin afectar los derechos de los herederos forzosos.
En el país participan AMIA, Amnistía Internacional, Cáncer con Ciencia de Fundación Sales, Cáritas Argentina, Don Bosco Por Los Jóvenes, Don Orione, Fundación Esteban Bullrich, Fundación Huésped, Hospital Británico, Fundación Junior Achievement Argentina, Médicos Sin Fronteras, Mensajeros de la Paz Argentina, Unicef Argentina y Universidad Hospital Italiano. La iniciativa cuenta, además, con el apoyo del Colegio de Escribanos de la Ciudad de Buenos Aires (CECBA).
El marco legal habilita a cualquier persona mayor de edad a incluir a una organización social en su testamento. Cuando existen herederos forzosos —como hijos, padres o cónyuges— se debe respetar la porción de la herencia que la ley les garantiza. El resto puede destinarse a una organización, ya sea nombrándola heredera o dejándole uno o varios bienes específicos.
“La proporción disponible depende de cada situación familiar: es de un tercio cuando hay hijos o descendientes, y de la mitad cuando no hay descendientes”, dijo Sonia Lukaszewicz, escribana (M.N. 4427) en representación del CECBA, y agregó: “El testamento puede incluir un bien específico, una suma de dinero o una parte del patrimonio”.
En cuanto al procedimiento, se detallan dos alternativas. Una es el testamento por acto público, que se firma ante un escribano y dos testigos. Esta modalidad contempla la inscripción en el Registro de Actos de Última Voluntad, lo que facilita su localización después del fallecimiento. La otra opción es el testamento ológrafo, que debe estar escrito íntegramente de puño y letra por la persona, fechado y firmado.
A nivel internacional, la práctica muestra crecimiento. En Reino Unido, las donaciones a organizaciones sociales a través de testamentos alcanzaron un récord de US$ 6.000 millones en 2024, un 9% más que el año anterior, según el informe The Legacy Giving Report. Además, la cantidad de herencias que incluyeron aportes a organizaciones benéficas creció 15% y representó casi 17% del total de sucesiones. Las proyecciones estiman que este tipo de donaciones superará los US$ 6.800 millones hacia 2030 y podría más que duplicarse para 2050.
En América Latina, también se registró una expansión. Según Mariana Pahor, responsable de Colaboraciones Estratégicas para Argentina en Médicos Sin Fronteras, y de acuerdo con datos del Foro Internacional de Liderazgo en Recaudación de Fondos (IFLF), en 2024 la región tuvo un crecimiento de 262% en los ingresos provenientes de legados solidarios respecto del año anterior. En el período 2020-2024, Uruguay lideró la recepción de testamentos solidarios, seguido por Brasil, Colombia y Argentina.
Entre las organizaciones que forman parte de la campaña, durante 2025 se recibieron más de 4.700 consultas y más de 30 personas incluyeron a alguna de las causas en su testamento solidario.












