La gestión del excedente de inventario se volvió un punto de atención para el retail, en un escenario en el que consumidores e inversores demandan acciones para reducir el impacto ambiental. En ese marco, la administración del stock dejó de ser un tema exclusivamente operativo: también incide en el desperdicio de productos que no llegan a comercializarse y en el costo asociado a su descarte.
Los excedentes pueden originarse por sobreabastecimiento, devoluciones o errores en la planificación de la demanda. El desafío para las empresas del sector pasa por equilibrar eficiencia operativa y responsabilidad ambiental, con procesos que permitan administrar el inventario con mayor precisión y minimizar la mercadería que queda fuera del circuito comercial.
Una dimensión cuantitativa del problema surge del informe “Mermas de alimentos y bebidas en supermercados y autoservicios de Argentina: de los datos a la acción” (GS1, Ministerio de Economía, 2025). Allí se define la merma operativa como la pérdida de productos o de valor del inventario que ocurre durante las operaciones normales de una empresa. El relevamiento estima que esa merma promedio representa el 2,48% de las ventas del sector retail, lo que se traduce en 80.224 toneladas de alimentos y bebidas desperdiciados y pérdidas económicas estimadas en $287.744 millones.
El enfoque sobre el excedente no se limita a evitar el descarte, sino también a recuperar valor. “La gestión sostenible del excedente busca dar una nueva oportunidad a los productos no comercializados, priorizando su reutilización, reventa, donación o reciclaje antes que su eliminación”, dijo Martín Malievac, director de Investigación y Desarrollo de TOTVS Napse. “Así, no solo se recupera el valor económico del inventario, sino que también se reduce el impacto ambiental asociado al desperdicio”, agregó.
En esa lógica, la incorporación de herramientas digitales aparece como un componente central para mejorar la planificación de la demanda, el control del stock y la reducción de excedentes. El planteo abarca industrias como moda, electrónica, alimentos y muebles, donde los sobrantes pueden responder a sobreproducción, cambios de temporada, errores en la previsión de la demanda, devoluciones o discontinuación de productos. Para esos casos, se propone una jerarquía de aprovechamiento en la que la eliminación queda como última opción.
Entre las alternativas para canalizar excedentes se mencionan canales outlet propios, marketplaces especializados en liquidaciones o ventas B2B, plataformas de reventa para productos nuevos o reacondicionados, donaciones a organizaciones sociales, bancos de alimentos y escuelas, y esquemas de reciclaje y recuperación de materiales cuando ya no es posible vender o reutilizar.
En paralelo, se plantea que las soluciones tecnológicas pueden apoyar la salida de productos mediante promociones basadas en la rotación del stock y campañas personalizadas, además de integrar canales físicos y digitales para administrar la disponibilidad y las operaciones logísticas.
En marzo de 2026, Napse pasó a formar parte de TOTVS, con el objetivo de potenciar la digitalización del comercio minorista y acelerar la adopción de la IA a gran escala para minoristas de todos los tamaños y ubicaciones, tanto en Brasil como en el resto del mundo.












