Las bajas temperaturas, el viento, los ambientes calefaccionados y la menor humedad ambiental suelen reflejarse en el estado del cabello durante el invierno. En esta época, es habitual notar la fibra capilar más seca, áspera u opaca, con mayor tendencia al quiebre. También pueden aparecer signos de sensibilidad o desequilibrios del cuero cabelludo, como descamación o picazón.
En ese contexto, la médica dermatóloga tricóloga Vanina Gegdyszman (MN 144999), Médica Dermatóloga Tricóloga para Vichy, buscó aclarar una creencia frecuente: “No existe evidencia de que el invierno, por sí solo, provoque un aumento de la caída del cabello”, dijo Gegdyszman. La especialista agregó que, si se considera la estacionalidad, algunos estudios muestran que muchas personas presentan un incremento durante el otoño.
Caída y quiebre: dos procesos distintos
La diferenciación entre caída y quiebre resulta clave para definir el tratamiento. La caída proviene de la raíz: se desprende el cabello entero y puede observarse el bulbo, una “bolita blanca” en uno de los extremos. Entre los motivos que pueden incrementar la caída se mencionan cambios hormonales, deficiencias nutricionales, factores genéticos y estrés.
El quiebre, en cambio, ocurre sobre la fibra capilar: el cabello se rompe a la mitad. Entre los factores asociados aparecen el uso frecuente de secadores o planchitas sin protector térmico y el roce constante con bufandas, cuellos altos o gorros.
Para distinguir entre una renovación natural y una caída por debilitamiento que requiera tratamiento, la especialista señaló: “Todos perdemos cabello todos los días; es parte del ciclo normal del cabello. El problema aparece cuando esa caída aumenta más de lo habitual, dura más tiempo o comienza a acompañarse de menor volumen, ensanchamiento de la raya o zonas donde el cuero cabelludo se hace más visible”.
Productos y rutina de uso
El enfoque de cuidado planteado se centra en reforzar la estructura capilar desde el cuero cabelludo. En esa línea, se presentó Dercos Aminexil Clinical Regen Booster ($150.255), un sérum formulado con 1,5% de Aminexil, jengibre y niacinamida.
El modo de uso indicado es aplicarlo sobre el cuero cabelludo húmedo o seco. Se propone dividir el cabello en cuatro secciones y realizar cinco pulverizaciones en cada una, masajear suavemente para favorecer la absorción y no enjuagar. La recomendación de frecuencia es entre cinco y siete veces por semana durante 12 semanas.
Como esquema complementario, se mencionaron Dercos Shampoo Energizante Anticaída ($61.695) y Dercos Acondicionador Energizante Anticaída Fortificante ($67.895). “Para lograr resultados sostenibles es necesario identificar el diagnóstico, tratar la causa y diseñar un plan integral que incluya tratamiento médico, una rutina capilar adecuada y hábitos saludables”, dijo Gegdyszman.












