El café dejó de ser una bebida asociada casi exclusivamente a la mañana y comenzó a ganar lugar como ingrediente en la coctelería en Argentina, un mercado en el que el 45% de los habitantes elige consumirlo a diario. En las barras, el fenómeno se expresa en cartas que se alejan de una única receta y exploran combinaciones con mezcales, tónicas, cold brew y alternativas descafeinadas.
En ese marco, la bartender Mona Gallosi describió un cambio de rol para el café en la escena local. “Se está viviendo una maduración fascinante”, dijo Gallosi, al referirse al pasaje del café como cierre de un almuerzo a su presencia en la noche. Para la especialista, la demanda también empuja a salir de lo clásico, con búsquedas orientadas a perfiles amargos, herbáceos y cítricos.
La evolución se vincula, además, con cambios en el consumo y en la oferta. Camila Carpanetti, Coffee Ambassador de Nespresso, sostuvo que el proceso es dinámico y que el público amplía sus preferencias. “El público se anima cada vez más”, dijo Carpanetti, y lo asoció a la expectativa de vivir el café como una experiencia sensorial completa.
Técnicas y formatos que ganan lugar
A escala global, la mixología con café incorpora técnicas que habilitan nuevos formatos. Entre ellas, se destaca la expansión del cold brew: la extracción en frío permite obtener notas más dulces y amables, con integración directa en recetas con destilados. En paralelo, aparecen combinaciones con mezcal por sus notas ahumadas y el uso de técnicas como el milk wash, orientadas a lograr texturas sedosas y presentaciones visualmente limpias.
Otra línea en crecimiento son las alternativas refrescantes y sin alcohol. Carpanetti señaló el avance de opciones como el Coffee Tonic y los cócteles sin alcohol, en sintonía con una demanda que ya no se limita al after dinner y se extiende desde el aperitivo temprano.
Un consumidor más exigente y menos alcohol
El perfil de consumo también explica la expansión de estas propuestas. Según Gallosi, el público que motoriza la demanda es mayormente joven, curioso e hiperinformado, con hábitos vinculados al café de especialidad y una exigencia de trazabilidad cuando sale de noche. A la vez, crece un segmento que busca opciones low alcohol, donde el café aporta cuerpo, carácter y textura sin necesidad de una alta graduación.
Para quienes buscan preparar estos tragos, las expertas coincidieron en una regla: el café debe ser protagonista. Entre las claves, mencionaron enfriar el espresso al instante para evitar la oxidación, hacer un batido enérgico (hard shake) para aprovechar la crema natural y ajustar el ensamble según perfiles, con notas acarameladas junto a destilados oscuros y opciones ligeras o florales con gin o tónicas.
La tendencia también se trasladó a eventos de moda. En la reciente edición de Bafweek en La Rural, Nespresso presentó una barra propia de cocktails y mocktails, con foco en tragos elaborados con café descafeinado para sostener complejidad y riqueza aromática durante la noche sin consumo de cafeína.












