El avance de los tratamientos con medicamentos GLP-1 para bajar de peso, similares a Ozempic, empieza a mostrar efectos sobre los hábitos de compra en Argentina. En apenas un año, el conocimiento sobre estos tratamientos pasó del 27% al 36% de los hogares argentinos, mientras su utilización continúa en niveles acotados: el 2,2% de los hogares ya cuenta con al menos un usuario.

El informe también ubica a Argentina por encima del promedio latinoamericano en nivel de conocimiento: en la región, el indicador alcanzó el 33%, frente al 26% registrado en 2025. Además, en el mercado local otro 5% de los hogares considera comenzar el tratamiento en el futuro cercano.

Presión económica y bienestar en el consumo

El análisis se enmarca en un contexto de consumo atravesado por restricciones presupuestarias y, al mismo tiempo, por una mayor atención a la alimentación y el bienestar. Según The Health Effect, un estudio realizado por Worldpanel by Numerator, el porcentaje de hogares argentinos que afirma que sus ingresos son insuficientes para cubrir el presupuesto mensual creció del 29% al 36% entre 2025 y 2026. Esa presión se tradujo en compras más pequeñas y una mayor racionalización del gasto.

En paralelo, el 69% de los hogares declara adoptar con frecuencia prácticas saludables vinculadas con su alimentación y estilo de vida. Dentro de ese universo, el 38% afirma buscar permanentemente alternativas relacionadas con la salud como parte de su rutina. Además, el 37% integra el segmento denominado Sugar Reducers, consumidores que buscan opciones con menos azúcar y evitan el azúcar añadido; el estudio señala que esta tendencia en América Latina alcanza a más de 80 millones de hogares.

Cuando cambia el apetito, cambia el carrito

En ese escenario, los GLP-1 agregan un factor adicional: actúan sobre mecanismos que regulan el apetito y, con ello, pueden alterar cantidades, categorías y ocasiones de consumo. “El conocimiento de estos tratamientos creció nueve puntos en Argentina”, comentó Paulina Argimon, Advanced Analytics Manager de Worldpanel by Numerator.

Los primeros datos locales ya permiten observar cambios concretos en compras de alimentos y bebidas. Entre los usuarios de GLP-1, el 71% dejó de comprar algún tipo de alimento o bebida, principalmente bebidas azucaradas y productos a base de harinas. “Es todavía un fenómeno incipiente en Argentina”, señaló Argimon.

El fenómeno también presenta diferencias por edad: entre los consumidores más jóvenes, la incidencia de prueba y abandono llega al 18,2%, mientras que el uso actual es mayor entre las personas mayores a 65 años.

Como referencia de un mercado con mayor adopción, el estudio releva el caso del Reino Unido. Allí, la proporción de hogares con usuarios casi se triplicó en dos años: pasó del 2,3% en 2024 al 6,3% en 2026, a partir de un relevamiento de Worldpanel by Numerator sobre más de 11.500 hogares británicos. En ese país, durante el período analizado, los hogares con usuarios gastaron 780 millones de libras menos en supermercados y registraron un gasto anual promedio 418 libras inferior al de aquellos que no los utilizaban.