Las empresas de todo el mundo aceleraron la devolución de capital a sus accionistas durante el segundo trimestre de 2026. Las recompras de acciones alcanzaron US$ 572.000 millones, un 26,8% más que en el mismo período del año anterior, mientras que los dividendos llegaron a US$ 757.800 millones. En este último caso, el crecimiento subyacente —ajustado por dividendos especiales, movimientos de moneda y efectos de calendario— fue de 7,3%.

El cambio más relevante del trimestre se observó en el liderazgo sectorial de las recompras. La tecnología desplazó a las finanzas como principal fuente global de este mecanismo y destinó US$ 121.100 millones a recomprar acciones. En paralelo, los dividendos del sector crecieron 23,5% hasta US$ 70.500 millones, en un contexto de inversión en infraestructura vinculada con la inteligencia artificial, incluidos centros de datos y capacidad informática.

Recompras: flexibilidad y asignación de capital

La preferencia por recompras se asocia a su capacidad de ajuste frente a cambios de prioridades corporativas. Jane Shoemake, responsable de CPM de renta variable para EMEA en Janus Henderson, sostuvo: “Observamos un cambio en la forma en que las empresas conciben la devolución de capital”. Y agregó: “Los dividendos siguen siendo un compromiso importante a largo plazo, pero las recompras ofrecen a los equipos directivos mucho más margen para reaccionar cuando cambian sus prioridades”.

Dividendos: finanzas al frente y señales regionales

En dividendos, el liderazgo se mantuvo en el sector financiero, con pagos por US$ 239.700 millones y un crecimiento subyacente de 8,1%. Dentro de esa dinámica, los bancos vienen reconstruyendo sus dividendos tras varios años de recuperación y, al mismo tiempo, incrementan el uso de recompras para distribuir capital excedente sin elevar de manera permanente los pagos. “Los bancos han dedicado años a reconstruir sus bases de dividendos y ahora recurren cada vez más a las recompras para devolver el capital excedente sin comprometerse a unos pagos permanentemente más elevados”, explicó Shoemake.

Por regiones, Europa —excluido el Reino Unido— fue la que más dividendos distribuyó durante el trimestre, con US$ 242.300 millones, y un crecimiento subyacente de 3,2%. El escenario aparece más desafiante para sectores vinculados al consumo y, en el caso de los fabricantes europeos de automóviles, la menor demanda se combina con una competencia creciente de fabricantes chinos de vehículos eléctricos.

En América Latina, los dividendos sumaron aproximadamente US$ 11.500 millones, con un alza subyacente de 1,7%. Brasil fue el principal motor de crecimiento con dividendos por unos US$ 4.400 millones (+12,8%) y también lideró las recompras regionales con US$ 1.100 millones, seguido por México con US$ 400 millones.

Para lo que resta de 2026, la firma estima que los dividendos globales crecerán entre 5% y 6%, mientras que las recompras aumentarían entre 7% y 8%.