BCG estima una oportunidad de US$ 350.000 millones en salud femenina y longevidad

Un estudio global de Boston Consulting Group, basado en una encuesta a 10.608 personas en 12 países, identificó que las mujeres en perimenopausia o menopausia concentran el mayor gasto en soluciones de longevidad, aunque su satisfacción se mantiene cerca del 50%, lo que abre un espacio para nuevos productos y servicios

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Las mujeres que atraviesan la perimenopausia o la menopausia concentran el mayor consumo y gasto en productos y servicios orientados a la longevidad, pero exhiben niveles de satisfacción cercanos al 50%. La combinación de alta adopción y baja conformidad configura, a escala global, una demanda insatisfecha que Boston Consulting Group (BCG) estimó en aproximadamente US$ 350.000 millones.

Los datos pertenecen al estudio global de longevidad 2026 de BCG, titulado The $350 Billion Longevity Mismatch in Women’s Health, elaborado para el St. Moritz Longevity Forum. La investigación se basó en una encuesta a 10.608 personas en 12 países.

Mayor adopción, satisfacción estancada

Entre los principales hallazgos, el informe indicó que las mujeres en perimenopausia o menopausia adoptan intervenciones orientadas a la longevidad —suplementos, servicios especializados y tratamientos— entre 15 y 22 puntos porcentuales más que otras mujeres y que los hombres. Además, probaron, en promedio, 3,3 intervenciones más que otras mujeres y 2,9 más que los hombres.

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A pesar de esa mayor actividad como consumidoras, el nivel de satisfacción no supera al de otros grupos encuestados y se mantiene alrededor del 50%. En términos de gasto, este segmento registró la mayor erogación mensual mediana entre los grupos analizados: US$ 84 al mes, frente a US$ 68 en otras mujeres y US$ 73 en hombres.

Aproximadamente un tercio de las consultadas afirmó que estaría dispuesta a aumentar ese gasto hasta US$ 108 mensuales si existieran productos o servicios con mejores resultados. Ese dato refuerza la lectura de una brecha entre la oferta disponible y las expectativas de desempeño en soluciones vinculadas a la salud a largo plazo.

Una ventana que se abre antes

El estudio también ubicó el inicio del interés por la salud futura antes de la menopausia. Los cambios hormonales y los desafíos asociados a la fertilidad, que suelen aparecer entre los 36 y 38 años, incrementan el interés por la salud a largo plazo en 8 puntos porcentuales, casi el doble del efecto observado durante la menopausia. En los hombres, un cambio comparable ocurre cerca de una década después.

Parul Bajaj, Managing Director y Partner de BCG, sostuvo que “las empresas suelen empezar a hablar con las mujeres sobre salud a largo plazo cuando llegan a la menopausia”.

La brecha también se expresó en el acceso y la experiencia dentro del sistema de salud. Según la encuesta, solo el 63% de las mujeres consulta a un médico por afecciones hormonales como el síndrome de ovario poliquístico (SOP), la endometriosis o la menopausia, frente al 78% que busca atención por enfermedades cardiovasculares. Entre quienes sí consultan por problemas hormonales, el 72% dijo haberse sentido tomada en serio por profesionales de la salud, contra el 85% de quienes consultan por síntomas cardíacos.

Trish Stroman, Managing Director y Senior Partner de BCG, afirmó: “durante décadas, las mujeres han tenido que adaptarse a sistemas de salud”.

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