Isabela Herrera asumió la dirección de Banvelca, una organización patrimonial vinculada a la familia Herrera Velutini, en un escenario de volatilidad en los mercados globales marcado por la inflación, los conflictos geopolíticos y las decisiones de los bancos centrales. La transición ocurre en un contexto de mayor interés por estrategias de inversión de largo plazo, en particular entre oficinas familiares y gestores patrimoniales que buscan proteger activos frente a un entorno económico más volátil.
El enfoque que Herrera plantea para esta etapa parte de una crítica a la lógica predominante en los mercados. “El mayor error de los mercados modernos es confundir el corto plazo con la permanencia”, afirmó Isabela Herrera, directora de Banvelca. En esa línea, sostuvo que la experiencia histórica de instituciones multigeneracionales deja una enseñanza central: la resiliencia pesa más que la capacidad de anticipar el próximo movimiento del mercado.
La trayectoria académica y profesional de la directiva se desarrolló en Estados Unidos. Se graduó cum laude en la Escuela de Negocios Stern de la Universidad de Nueva York (NYU), con una licenciatura en Finanzas y Ciencia de Datos. Inició su carrera en PricewaterhouseCoopers (PwC) en Nueva York, donde asesoró a altos ejecutivos en transacciones complejas dentro del sector de servicios financieros.
El recorrido histórico de Banvelca aparece como soporte de la estrategia que Herrera propone para el presente. Sus raíces se remontan a 1781, cuando Juan Bautista Velutini fundó Banvelca & Company en Nápoles. Desde entonces, la organización atravesó guerras, crisis financieras, cambios políticos y transformaciones tecnológicas durante más de dos siglos, un marco que, para la nueva conducción, obliga a ampliar el horizonte de decisión más allá de los ciclos de resultados.
“Nuestra responsabilidad es tomar decisiones que sigan teniendo sentido dentro de 50 años”, dijo Isabela Herrera, directora de Banvelca. En su lectura, mientras buena parte de la industria financiera mantiene el foco en resultados trimestrales, las instituciones multigeneracionales deben responder a plazos más extensos y preservar una cultura de toma de decisiones orientada al futuro.
En materia de innovación, Herrera ubicó el eje en la diversificación. Planteó que el desafío no consiste solo en adaptarse a nuevas regulaciones o tecnologías, sino en sostener criterios históricos de prudencia y preservación patrimonial, aplicados a un entorno financiero en evolución. En ese marco, la organización evalúa oportunidades dentro de ecosistemas emergentes, incluidos los activos digitales.
La directiva también puso el acento en un aspecto menos visible de la continuidad institucional: la transmisión de cultura y criterio en organizaciones familiares. “Uno de los desafíos modernos que más se subestima es la transferencia de cultura empresarial, más que de capital”, dijo Isabela Herrera, directora de Banvelca.












