Pagará a sus contratistas con el crudo que extraigan y podrá ser exportado por Interpetrol.
El problema era complicado. Muchos matemáticos que habían sido consultados no encontraron la respuesta. Se trataba de repartir un cierto número de elefantes entre los hijos de un acaudalado indio, de acuerdo con el testamento que se encontró después de su muerte.
El mayor debía recibir la mitad de los animales, el segundo un tercio, y el menor un noveno. Pero como la cantidad de elefantes era 17, se hacía imposible la distribución exacta según los deseos establecidos en vida por el padre.
Afortunadamente, se unió a las deliberaciones un sabio maharajá quien alineó los 17 elefantes y añadió uno suyo, con lo que había 18. “Ahora -ordenó- entreguen la mitad al hijo mayor, es decir nueve; un tercio al segundo, o sea seis, y una novena parte al más pequeño, es decir dos. En total 17 elefantes. Y yo recupero al que sobra, que es el mío y que hace posible la solución.”
José Estenssoro, un ingeniero industrial de 55 años, presidente de Yacimientos Petrolíferos Fiscales, la empresa que encabeza el ranking de MERCADO de los que más venden en la Argentina, tal vez nunca haya leído el relato sobre la distribución de los elefantes. Pero, a semejanza del maharajá de la anterior historia, también tuvo una “idea solución” para aumentar la producción de petróleo de la empresa. Sin emplear recursos monetarios, llámense australes o dólares, acaba de lanzar un plan para la perforación de 196 pozos, que sería seguido por otro similar a fines de año.
La idea es sencilla. Un grupo de compañías contratistas perforará los pozos, construirá los oleoductos, gasoductos, baterías de tanques de almacenamiento y se hará cargo de todas las instalaciones como si se tratara de un contrato “llave en mano”. Luego que concierne a surgir el petróleo, ésa será la moneda de pago. Por medio de tres licitaciones públicas fueron seleccionadas las empresas perforadoras Río Colorado (Bridas), Cadesa, Astrafor (Astra), Pérez Companc, Quitral-Co, Tecnicagua y Petroquímica Comodoro Rivadavia.
Argentina exportadora
Se trata de un petróleo de libre disponibilidad, consecuencia de la desregulación del sector y de las nuevas reglas de juego que se implantaron a principios de 1991. Esto significa que los contratistas podrán hacer con el crudo lo que más les convenga, como exportarlo. La Argentina, que hasta el año
pasado tenía como objetivo principal el autoabastecimiento de energéticos, ahora aspira a ser un país de exportación permanente de petróleo y gas. Las exportaciones de petróleo y combustibles derivados llegaron en l990 a US$ 763 millones, con un aumento del 75,6% sobre los US$ 434,8 millones de 1989.
YPF es la empresa líder del país en exportaciones. Según el Ranking de las Empresas que más Exportan (ver MERCADO, número 882), sus ventas al exterior en 1990 fueron de US$ 626 millones con un aumento del 76% sobre 356 millones de 1989.
“YPF, como cualquier otra empresa trata de vender productos de mayor valor agregado por los cuales obtiene las cotizaciones más elevadas y mayores ingresos,. explicó Estenssoro , pero no tenemos que perder de vista que hay mercados que demandan petróleo crudo. Estados Unidos, por ejemplo, es un
país que requiere naftas sin plomo, pero Paraguay es una nación que quiere petróleo para procesarlo en sus destilerías. Con la libre disponibilidad del crudo podemos mostrar que la Argentina es un país confiable como proveedor regular de energéticos.”
Yacimientos Petrolíferos Fiscales desarrolló toda una nueva fórmula de contratación para la perforación de estos 196 pozos; ésta permitirá a partir de 1991 un sustancial incremento de la producción de petróleo, orientado hacia los mercados de exportación. Los contratos contemplan la entrega a YPF de los pozos en producción que se harán en las provincias de Santa Cruz, Neuquén y Mendoza. Las empresas utilizarán dieciséis equipos de perforación y los pozos tendrán profundidades entre 1.000 y 2.500 metros.
Esta iniciativa diseñó fórmulas totalmente novedosas en las relaciones contractuales que hasta ahora caracterizan la actividad de perforación en el ámbito local. YPF pagará los costos de cada contrato de perforación con 80% de la producción de los propios pozos, en petróleo de libre disponibilidad y a
partir de los 90 días de la primera recepción de crudo en batería de recolección. El 20% de petróleo remanente, hasta el reembolso de su inversión, será destinado por YPF a cubrir los gastos operativos que demanden los nuevos pozos en producción y al pago de regalías.
Técnicos de YPF estiman que los 196 pozos a perforar, en sólo seis meses permitirán extraer un total de 3 millones de metros cúbicos en los diez primeros años de actividad productiva. De las perforaciones programadas, 125 se realizarán en el norte de la provincia de Santa Cruz e incluyen los yacimientos actualmente en exploración de Las Mesetas, Los Perales, Cañadón Escondido y El Huemul. En la provincia del Neuquen se perforarán 65 pozos, en los yacimientos de Lomitas Sur y El Chiuido de la Sierra Negra. Y en Mendoza, los 6 pozos restantes contemplados por la licitación, se realizarán en Loma Alta Sur.
Más pozos para sumar
Las compañías contratistas de perforación recibirán en pago por cada contrato, y a partir de los 90 días del comienzo de la recepción de petróleo por YPF, crudo de libre disponibilidad, que podrán comercializar en el mercado externo y cotizado de acuerdo con el precio internacional vigente al momento de las entregas del mismo crudo. Organismos técnicos de YPF estimaron que las
inversiones necesarias para la ejecución de las obras -a valores actuales- oscilan en los US$ 134 millones.
Este programa de perforaciones a realizar es suplementario del Plan de Acción de YPF para 1991, y que contempla los trabajos de perforación ya previstos para sus propios equipos, así como aquellos necesarios con contratistas privados de perforación. El programa de trabajos para este año preve la
perforación de 540 pozos, por lo cual el plan de los 196 pozos adicionales implica un aumento del 36% sobre el nivel anterior.
Además de YPF y las compañías especializadas en perforación, en esta operación participan dos empresa claves que permitirán la concreción de la iniciativa. Por un lado se trata del “trader” que se encargará de la exportación de petróleo: en este caso es Interpetrol. Su trabajo consiste en la venta de petróleo y combustibles de origen argentino. En el caso del petróleo crudo, no sólo negocia según la cotización internacional del hidrocarburo, sino que lo vende en función del porcentaje de los combustibles que se pueden producir a partir de su refinanciación como el gas-oil, naftas y otros, valorizando de esa forma la materia prima.
Resultó de fundamental importancia la financiación que ofreció Crédit Lyonnais a través de la sucursal Londres, que llegó a ofrecer hasta US$ 210 millones, de los cuales sólo se aceptaron 140 (capital más intereses del programa de los 196 pozos). El préstamo fue otorgado a 36 meses, con una tasa de interés LIBOR más tres puntos, contra la garantía del petróleo de exportación. –
