La compañía surge de la alianza entre los grupos Petroandina y Quimiguay, con más de 25 años de experiencia en el tratamiento integral de residuos industriales. Su propuesta es recolectar y regenerar el ALU para convertirlo en bases lubricantes, combustibles livianos y productos especializados aptos para su reutilización por parte de la industria, con una reducción del 80% en las emisiones de CO₂ respecto del proceso convencional. El proceso permite reutilizar los aceites de forma indefinida, lo que extiende su ciclo de vida y reduce el desperdicio.
Los números del mercado dan escala al problema. Este año se prevé una producción global de 44.000 millones de litros de aceite lubricante, cifra que se proyecta en 52.000 millones para 2029, impulsada en parte por el crecimiento del parque automotor. En Argentina, el segmento automotor se estima actualmente en 184 millones de litros y se espera que alcance los 199 millones en 2026.
Frente a esto, el proceso de re-refinado que propone Novergy ofrece una alternativa con ventajas concretas, ya que mientras que para obtener un litro de base lubricante refinada se necesitan 140 litros de petróleo crudo, solo se requieren 3 litros de ALU para producir la misma cantidad. Además, el proceso consume hasta un 85% menos de energía que el refinado de bases vírgenes y genera un 90% menos de acidificación y un 88% menos de partículas finas.
En el acto de lanzamiento, el gerente general de la empresa, Ramiro Ferrari, junto a los directores ejecutivos de Grupo Petroandina y de Grupo Quimiguay, Facundo Rodríguez y Pablo Vicino, presentaron el proyecto. “Hoy, no solo celebramos el inicio de una nueva empresa, sino también el compromiso de transformar la manera en que entendemos y utilizamos la energía”, señaló Ferrari, quien añadió: “Creemos que Novergy es una oportunidad concreta para construir un futuro más limpio, guiados por los valores de la economía circular”.
El ingeniero Osvaldo Belardinelli detalló los aspectos técnicos del proceso: “La eficiencia del proceso es muy alta: recuperamos el 100%. Para dimensionar el impacto, se necesitan 140 litros de crudo para obtener 2 litros de bases lubricantes, pero solo 3 litros de aceite usado para producir la misma cantidad de alta calidad. Esto reduce las emisiones de CO₂ en un 80% y convierte un recurso finito en uno de ciclo continuo”.
Por su parte, Mayra Coluccio, especialista en Economía Circular y Acción Climática, sintetizó el enfoque de la iniciativa: “La propuesta de Novergy es realmente un gran cambio y aporte a la economía circular, es querer dejar de gestionar residuos para gestionar recursos”.
Novergy, protagonista de 2025, apuesta por la economía circular en el mercado de lubricantes
Un litro de aceite lubricante usado (ALU) desechado al mar contamina un millón de litros de agua y tarda entre 10 y 15 años en degradarse. Esa realidad fue el punto de partida para el nacimiento de Novergy, que se presentó oficialmente a mediados de 2025.












