La planta fue inaugurada en 1935 como fábrica láctea y es la más antigua que la multinacional suiza tiene en funcionamiento en el país. Con el tiempo fue mutando a una instalación multiproductos, y hoy elabora marcas como Nesquik, Nescafé, Maggi y Cheff. En total, Nestlé opera siete plantas en Argentina, ubicadas en Córdoba, Santa Fe, Mendoza y Buenos Aires, que en conjunto suman unos 2.300 empleados.
En una primera etapa, la compañía lanzó tres variedades: chocolate con leche súper cremoso, chocolate con almendras y chocolate semiamargo, en envases de 25 y 50 gramos adaptados a la tendencia de porciones más pequeñas y portables. Según datos de la empresa, el mercado de tabletas representa el 46% del volumen de la categoría en el país, con un consumo per cápita de aproximadamente 2 kg anuales. La firma estima que el 70% de las decisiones de compra de chocolate son impulsivas y que cada consumidor elige, en promedio, seis tipos diferentes.
“Nos desafiamos cada día a desarrollar propuestas que respondan a las distintas preferencias de los consumidores. Creemos que cada persona merece encontrar su chocolate ideal, y por eso apostamos por un portafolio cada vez más versátil, innovador y accesible”, señaló Guillermo Canosa, director del negocio de Chocolates de Nestlé Argentina, en aquel momento.
Ya en 2024 la marca había sumado a su oferta Choco Trío, una variedad que fusiona galletitas y chocolate y que requirió inversiones sustanciales en su planta de Brasil.
Durante 2025, Nestlé también consolidó su presencia en el segmento de café con foco en formatos de consumo fresco y práctico. Entre las novedades se destaca Nescafé Ice, el primer café soluble que se prepara directamente en frío, diseñado para acompañar el avance de la preferencia de este tipo de consumo en el país y a escala global. Esta propuesta forma parte de una estrategia para diversificar la oferta más allá del café tradicional, con opciones listas para tomar y cápsulas con sabores orientados a públicos jóvenes.












