La recuperación se apalancó en gran parte en la renovación de su porfolio en un mercado que, pese a todo, mantiene una demanda sostenida en el segmento premium. En noviembre lanzó la tercera generación del Q5, su segundo modelo más vendido en el país con el 20% de las ventas totales. La respuesta fue inmediata. “Empezamos una preventa hace dos meses y los autos hasta fin de año están todos vendidos. Esa es una muy buena noticia”, señaló Conrado Wittstatt, gerente general de Audi Argentina, al momento del lanzamiento. Meses después, ya en 2026, fue el turno del Q3, el líder del porfolio con el 23% de las ventas, que llegó también renovado en diseño, tecnología y confort.
La estrategia tiene lógica propia. Audi concentra cerca del 32% del mercado premium en Argentina y lideró el segmento en 10 de los últimos 16 años. Pero ese segmento representa menos del 1,5% de la industria automotriz local, una proporción pequeña frente al 25% que alcanza en España o el 40% en Alemania. “Son mercados con otro tipo de poder adquisitivo y cuentan con herramientas, como el leasing, que son claves para hacer crecer el mercado”, explica Wittstatt. En ese contexto, cada lanzamiento cuenta. “Estamos entrando en una zona de aggiornamiento de nuestros productos como pocas veces en la historia de la marca. Cada vez que hay un auto nuevo hay una fuerte afluencia de clientes”, agrega el ejecutivo.
Pero el movimiento más resonante del año podríamos decir que fue la entrada de Audi a la Fórmula 1, habilitada por un nuevo reglamento técnico que incorpora electrificación y combustibles sostenibles, puso a la marca en el centro de la conversación global. “Es un suceso para la marca muy importante, y una gran oportunidad. Gracias a la renovación de productos y la incursión en Fórmula 1, hoy estamos en boca de todos”, afirma Wittstatt. El ejecutivo es claro sobre el objetivo. “Básicamente, se trata de una plataforma de comunicación. No lo estamos haciendo por hobby, sino para que nuestra marca sea aún más conocida. Las expectativas están puestas en mejorar nuestro negocio.” No es la primera vez que Audi compite en grandes categorías. En Dakar y en Le Mans, cada vez que entró, terminó en el podio.
En ese marco, la alianza con Adidas amplió el alcance de la apuesta. El equipo Audi Revolut Fórmula 1 y la marca deportiva presentaron su primera colección de indumentaria, pensada para pilotos y fanáticos por igual. “Este tipo de alianzas suma un aura de glamour que es muy adecuada para nuestra marca”, considera Wittstatt.
Con el porfolio renovado, presencia en la Fórmula 1 y un contexto macroeconómico más estable, Audi proyecta acercarse a las 3.000 unidades en 2026. La competencia también creció. La llegada de marcas chinas al segmento premium introduce una presión que el mercado aún está procesando. “El que diga que los autos chinos no van a impactar en el segmento premium se equivoca. Esta competencia nos impulsa a seguir trabajando en nuestra línea, a diferenciarnos, a ofrecer mejores productos, mejores servicios y experiencias”, concluye Wittstatt. El desafío está planteado. Y Audi parece haber encontrado el ritmo.












