Franco Valente, empresa argentina especializada en la fabricación de toallas con 35 años de trayectoria, indicó los tres desafíos cruciales a los que hoy se enfrenta la industria textil en Argentina en el marco del Día de la Industria. Desde la firma señalaron que para sostener la producción local las claves están en la inversión, la actualización tecnológica y la escala.
Invertir para seguir produciendo
Durante el último año, Franco Valente realizó una inversión cercana a los US$3 millones destinada a acompañar el crecimiento de su producción. A partir de este proceso, la empresa logró quintuplicar la producción de sus líneas de toallas premium y alcanzar una capacidad de fabricación de 200.000 kilos de toallas por mes.
La inversión permitió renovar equipamiento y mejorar distintas etapas del proceso productivo. La decisión respondió a una mirada integral del negocio, que contempló desde la selección de las materias primas y el desarrollo de los hilados hasta la fabricación, terminación y distribución. A lo largo de este proceso, la empresa buscó preservar las características que identifican a sus productos: calidad, absorción y suavidad, resumidas en el concepto “Suavidad que seca”.
Tecnología para mejorar los procesos
La actualización tecnológica fue otro de los ejes del proceso de modernización de Franco Valente. La empresa cuenta con dos plantas industriales en San Martín, provincia de Buenos Aires, y un centro de distribución en Barracas, CABA. En sus instalaciones se concentran las principales etapas del proceso productivo, desde el trabajo con algodón de origen argentino hasta la confección y terminación de los productos.
Como parte de este proceso, la compañía incorporó una línea de producción de generación 4.0, desarrollada específicamente para la fabricación de toallas. La actualización del equipamiento permitió reducir en un 18,9% el ratio de tiempo producción por unidad y en un 1,3% el índice de reprocesos, lo que aumentó considerablemente el volumen de producción. Además, esta incorporación permitió trabajar con nuevos desarrollos de hilados y ampliar la variedad de productos.
Crecer en escala
El tercer eje está puesto en la escala necesaria para acompañar el crecimiento de la operación y responder a una cartera de clientes cada vez más amplia y diversa. Franco Valente cuenta actualmente con 832 clientes activos en todo el país, entre comercios, distribuidores, hoteles y empresas.
En los últimos cuatro años, Franco Valente duplicó la cantidad de clientes activos y establecidos, impulsada, entre otros factores, por una estrategia de marketing que incorpora softwares especializados para la captación y validación de potenciales clientes. A esto se suma un seguimiento sostenido durante la etapa de posventa, que permite recoger opiniones y experiencias para retroalimentar los procesos y promover una mejora continua. Como resultado de estas acciones, la compañía logró ampliar su alcance comercial a todas las provincias del país.
“El crecimiento de estos últimos años nos llevó a replantear nuestra estructura productiva. La inversión nos permitió dar un salto importante en escala y tecnología, pero también nos prepara para seguir creciendo y atender una demanda cada vez más diversa, sin dejar de fabricar en Argentina”, concluyó David Setton, miembro fundador de la firma.












