Sidra 1888 amplía su propuesta y suma recetas de coctelería para bares

Con un mercado local que supera los 45 millones de litros anuales, la categoría busca sostener consumo más allá de fin de año y gana espacio en gastronomía y barras, con variedades premium y tragos como Spritz, Collins y Vermouth Sidrado impulsados en Gran Buenos Aires

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La sidra dejó de ocupar un lugar exclusivo en las mesas de fin de año y comenzó a ganar presencia en bares, propuestas gastronómicas y encuentros sociales durante todo el año. En Argentina, el mercado supera los 45 millones de litros anuales, según datos del Ministerio de Economía de la Nación, un volumen que ubica al país como el principal consumidor de sidra de Latinoamérica y el sexto a nivel mundial.

El cambio se vincula con una búsqueda de bebidas refrescantes, versátiles y de menor graduación alcohólica, pensadas para compartir en distintos momentos del día. En ese contexto, las propuestas premium aparecen como un factor de renovación de la categoría, junto con el auge de la sidra tirada en bares y la expansión de la coctelería, que ampliaron el universo de consumo y acercaron la bebida a nuevas audiencias.

En el marco del Día de la Sidra, que se celebra cada 3 de junio, Sidra 1888 estructuró su propuesta alrededor de tres perfiles de sabor. El portfolio incluye 1888 Original, de “sabor equilibrado y refrescante”; 1888 Rosé, con un “perfil floral y moderno”; y 1888 Botánica, un “blend patagónico de manzanas rojas con notas de enebro” pensado para disfrutarse como aperitivo o acompañando experiencias gastronómicas.

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La marca también enfocó acciones en espacios emblemáticos de Gran Buenos Aires, con experiencias vinculadas a la coctelería como vía para descubrir nuevas formas de consumo. En ese marco, desarrolló una propuesta de tragos junto a Ramiro Ferreri, bartender y embajador de la marca, con el objetivo de poner en valor la versatilidad del producto.

Entre las recetas se incluye el 1888 Spritz, que combina 100 ml de Sidra 1888, 50 ml de Aperol o Campari, un toque de soda, hielo y rodaja de naranja. Otra alternativa es el 1888 Collins, con 50 ml de gin, 50 ml de jugo de limón, media cucharadita de azúcar o almíbar y Sidra 1888 para completar. La tercera opción es el Vermouth Sidrado, con 60 ml de vermouth rosso, 120 ml de Sidra 1888 Original y abundante hielo.

“Hoy la categoría vive una evolución muy interesante en Argentina”, dijo Vanina De Martino, gerente de Marketing de Sidras y Vinos. “Vemos consumidores más abiertos a descubrir nuevas formas de disfrutar de la sidra, ya sea desde la gastronomía, la coctelería o encuentros cotidianos”, agregó.

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