El ascenso de China como potencia digital se consolidó como un eje de la transformación tecnológica contemporánea. Martín Rafael López, profesor de Relaciones Internacionales en la Universidad Católica de La Plata y especialista en estudios chinos, abordó ese proceso en su artículo *Rápido desarrollo de una China digital*, donde describió el recorrido del país desde la década de 1990 y su creciente gravitación en la infraestructura y la gobernanza de Internet.
En su análisis, López contrastó el origen de Internet en Occidente, asociado a un modelo abierto y descentralizado, con la estrategia seguida por China. Desde los años 90, el país desarrolló un ecosistema digital propio apoyado en tres componentes: innovación tecnológica, planificación estatal y fortalecimiento de la soberanía digital. En esa combinación, el autor ubicó la base de un entramado que excede el plano técnico y se conecta con objetivos de autonomía y resiliencia.
Ese proceso derivó en la consolidación de plataformas nacionales que funcionan como soportes centrales de la economía digital china. Entre los casos mencionados aparecen Baidu, WeChat y Alibaba, señaladas como pilares de ese sistema. La expansión de estas plataformas se vincula con la construcción de un mercado digital interno con herramientas locales, en paralelo a la evolución de la infraestructura.
En el plano de la arquitectura global de Internet, López sostuvo que China ocupa una posición cada vez más relevante. Enumeró avances orientados a reforzar la resiliencia y la autonomía de su infraestructura digital: desarrollo de servidores DNS propios, incorporación de instancias raíz dentro de su territorio, construcción de centros de datos de última generación y despliegue masivo de redes 5G.
A esa base se suman inversiones estratégicas en inteligencia artificial y tecnologías emergentes. El autor planteó que ese impulso consolida el papel del país en la definición de estándares tecnológicos internacionales, en un contexto en el que la competencia por normas y marcos técnicos también incide sobre la adopción de soluciones digitales en distintos mercados.
El artículo también ubicó efectos directos en la vida cotidiana. La expansión de los pagos móviles, el comercio electrónico, los servicios inteligentes y las plataformas digitales fue presentada como evidencia de cómo la infraestructura tecnológica se integra al desarrollo económico y social del país.
De cara a América Latina, López afirmó que la experiencia china ofrece enseñanzas para la región. Señaló que el fortalecimiento de la infraestructura digital, la creación de capacidades tecnológicas propias y la participación activa en la gobernanza de Internet pueden contribuir a mejorar la conectividad, reforzar la ciberseguridad y ampliar la autonomía tecnológica.
“El ascenso de China como potencia digital constituye uno de los fenómenos más significativos de la transformación tecnológica contemporánea”, dijo Martín Rafael López, profesor de Relaciones Internacionales en la Universidad Católica de La Plata.
“La innovación, la cooperación internacional y la planificación estratégica” son elementos fundamentales para un futuro digital “más seguro, resiliente e inclusivo”, dijo Martín Rafael López, profesor de Relaciones Internacionales en la Universidad Católica de La Plata.












