Camuzzi y Fundación Reciduca finalizaron en Ensenada la cuarta edición de PotenciaTE, un programa orientado a brindar herramientas de inserción laboral a estudiantes de escuelas secundarias técnicas desde una perspectiva de igualdad de oportunidades.
La edición se desarrolló con participación de las Escuelas Técnicas N° 1 y N° 2 de Ensenada. Más de 60 alumnos de las especialidades Electromecánica, Química, Maestro Mayor de Obras, Plomería e Informática completaron tres jornadas de capacitación presencial.
Contenidos y dinámica de trabajo
Los talleres incluyeron contenidos vinculados con la identificación de sesgos y estereotipos, el armado de currículums, el uso de herramientas de búsqueda laboral y la práctica de entrevistas individuales y grupales.
El cierre del ciclo se realizó con un encuentro en la Escuela Técnica N° 2 de Ensenada. Allí, los estudiantes participaron de dinámicas coordinadas por el equipo de Captación de Talento de Camuzzi y el equipo Educativo de Fundación Reciduca, con juegos de rol, entrevistas simuladas y actividades colaborativas.
Rodrigo Espinosa, director de Relaciones Institucionales de Camuzzi, sostuvo: “Creemos firmemente que el camino profesional de los jóvenes que egresan de una escuela técnica debe estar determinado por su formación y por su talento”.
Resultados de las encuestas
Los resultados de la edición fueron relevados mediante encuestas a los participantes. Al inicio del programa, el 17% indicó que conocía cómo debería armarse un CV técnico; el 26% dijo sentirse plenamente preparado para una entrevista; y el 20% señaló que conocía qué buscaban las empresas del sector.
Al finalizar el ciclo, el 93% afirmó en la encuesta de cierre que podía pensar con mayor claridad su futuro profesional. Además, el 77% consideró que el programa contribuye a reducir la brecha de género.
PotenciaTE se creó a comienzos de 2025 y, a lo largo de sus cuatro ediciones, ya acompañó a más de 400 jóvenes. La iniciativa surgió a partir de datos del Instituto Nacional de Educación Tecnológica (INET), que indicaban que solo el 12% de las mujeres egresadas de secundarias técnicas trabajaba de lo que había estudiado.












