La Comisión Federal de Comunicaciones de Estados Unidos (FCC) aprobó la transferencia de las licencias y autorizaciones de Globalstar a Amazon. La decisión, adoptada el 27 de octubre, elimina uno de los principales obstáculos regulatorios para que Amazon Leo incorpore servicios de conexión directa al dispositivo (DTD) a su red de banda ancha satelital.
La operación fue anunciada en abril por un valor cercano a US$11.500 millones. Amazon no compra solamente una compañía con alrededor de dos docenas de satélites operativos. Adquiere infraestructura terrestre, experiencia de operación y cerca de 25 MHz de espectro para servicios móviles por satélite con autorizaciones internacionales.
El activo decisivo es el derecho a transmitir. En el mercado DTD, disponer de satélites no alcanza si la red carece de frecuencias autorizadas para comunicarse con teléfonos convencionales.
Un recurso que no puede fabricarse
El espectro de Globalstar comprende frecuencias en banda L para el enlace desde la Tierra y en banda S para el enlace hacia los usuarios. Son bandas especialmente útiles para comunicaciones móviles porque combinan cobertura amplia y menor sensibilidad a obstáculos o condiciones meteorológicas que frecuencias más altas.
La valoración total no puede dividirse por los megahercios y presentarse como un precio puro del espectro: el acuerdo incluye una empresa, contratos, estaciones terrestres y una flota. Sin embargo, el monto confirma que las licencias pasaron a ocupar un lugar central en las estrategias de las grandes plataformas tecnológicas.
Amazon Leo nació como una constelación de banda ancha que necesita antenas específicas. Con Globalstar, la compañía puede sumar otra capa: mensajes, voz y datos que lleguen a teléfonos y otros equipos celulares fuera de la cobertura terrestre. La propia Amazon prevé desplegar desde 2028 un sistema DTD de nueva generación, integrado con sus satélites de primera y segunda generación.
Apple reduce el riesgo inicial
Globalstar ya presta los enlaces que permiten operar funciones como Emergency SOS, Mensajes, Find My y asistencia en ruta en equipos de Apple. Amazon acordó mantener ese servicio para los modelos compatibles de iPhone y Apple Watch y colaborar en futuras prestaciones.
Ese contrato aporta una base de demanda antes de que la nueva arquitectura DTD esté desplegada. Apple representó alrededor del 63% de los ingresos de Globalstar en 2025, según la información citada por la FCC. La continuidad del vínculo reduce el riesgo comercial, pero también concentra buena parte del negocio actual en un solo cliente.
La contraprestación para los accionistas de Globalstar combina efectivo y acciones de Amazon. Cada título podrá canjearse por US$90 en efectivo o por 0,3210 acciones de Amazon, sujeto a límites y mecanismos de prorrateo. El pago total también puede ajustarse hasta US$110 millones si no se cumplen determinados hitos operativos.
La aprobación no equivale al cierre
La orden de la FCC autoriza la transferencia de control de las licencias. La compra sigue prevista para 2027 y permanece condicionada al cumplimiento de otras exigencias, entre ellas hitos vinculados con los satélites de reemplazo HIBLEO-4.
También queda separado otro trámite relevante: la autorización de la futura constelación DTD de Amazon Leo. La compañía solicitó permiso para desplegar hasta 5.105 satélites destinados a esa función. La compra de Globalstar le proporciona el espectro y la base operativa, pero no reemplaza las aprobaciones técnicas de la nueva red.
Con esta operación, Amazon deja de competir únicamente por capacidad de banda ancha. Pasa a disputar la relación entre el satélite y el teléfono, un mercado en el que la infraestructura orbital puede ampliarse, pero las frecuencias compatibles y autorizadas siguen siendo escasas.












