El 1 de noviembre se celebra el Día Mundial del Veganismo, una fecha asociada al surgimiento del término “vegan” y a la creación de la Vegan Society, en 1944, en Londres, cuando seis personas se reunieron con la idea de vivir sin usar animales, en plena Segunda Guerra Mundial.
Según ese origen, Donald Watson propuso construir el término a partir de la palabra inglesa vegetarian, tomando las tres primeras y las dos últimas letras. Así nació “vegan” y, con esa denominación, la Vegan Society. La entidad define el veganismo como una forma de vida que busca excluir, en la medida de lo posible y practicable, toda forma de explotación y crueldad hacia los animales, ya sea en la alimentación, la vestimenta, la cosmética o con cualquier otro fin. En 1994, al cumplirse 50 años de aquella reunión, se instituyó el 1 de noviembre como Día Mundial del Veganismo.
Normas sobre cosméticos y bienestar animal
En América Latina, el veganismo también se vincula con cambios normativos, en particular en materia de testeos en animales para productos cosméticos. En mayo de 2026, el Ministerio de Salud de Colombia emitió la Resolución 0814, que reglamenta la prohibición de fabricar, importar y vender cosméticos o ingredientes probados en animales. A partir de esa norma, las empresas deben presentar una declaración de conformidad ante el Invima.
Brasil sancionó en julio de 2025 la ley que prohíbe usar animales vertebrados para testear cosméticos. México, Chile, Ecuador y Guatemala ya cuentan con normas similares.
En el caso mexicano, además, se registró un avance legislativo más amplio. A fines de septiembre, el Senado aprobó por 115 votos a favor y uno en contra la Ley General de Bienestar, Cuidado y Protección de los Animales. El texto reconoce a los animales como seres sintientes y define su bienestar a partir de cinco dimensiones: nutrición, ambiente, salud, comportamiento y estado mental. El proyecto ahora pasa a la Cámara de Diputados.
Alimentos tradicionales y producción de legumbres
En paralelo, la fecha se conecta con ingredientes y preparaciones extendidas en la región. Porotos, lentejas, garbanzos, maíz y zapallo integran platos consumidos desde hace generaciones, de México a la Argentina, como los frijoles de olla, el arroz con feijão, los guisos de lentejas y la humita.
En ese marco, la Argentina aparece vinculada al abastecimiento regional por su producción agroindustrial. Según la Bolsa de Comercio de Rosario, la cosecha 2025/26 de legumbres se perfila como un récord de al menos el último lustro, mientras que el mercado interno presenta un amplio potencial de crecimiento.
“El veganismo no nos trae nada ajeno: nos devuelve algo que es nuestro”, dijo Jesica Bon Denis, fundadora y directora ejecutiva de Animal Interseccional. “Es mirar a los animales como alguien y no como algo, y eso se refleja en las leyes que votamos”, agregó.












