El promedio de expensas del primer semestre de 2026 mostró diferencias marcadas entre barrios de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y la provincia de Buenos Aires, a partir de un análisis de más de 200.000 usuarios realizado por Octavo Piso. El relevamiento tomó los primeros seis meses del año para que la tendencia resultara más clara y segmentó los resultados entre edificios en CABA, edificios en la provincia y barrios cerrados bonaerenses.
En edificios de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Colegiales registró el promedio semestral más alto, con $341.569. En el grupo de mayores valores, también se ubicaron Villa Devoto, Villa Crespo y Floresta, con expensas que en el promedio del período oscilaron entre $325.000 y $235.000.
En el otro extremo del ranking porteño, los promedios más bajos del semestre se observaron en Barrio Olímpico ($82.302), Palermo ($147.769) y Flores ($149.952). La dispersión entre los máximos y mínimos dentro de la Ciudad reflejó que el nivel de expensas no se distribuye de manera homogénea entre zonas.
Provincia: edificios y barrios cerrados
Para la provincia de Buenos Aires, el análisis se dividió en dos tipos de propiedades: edificios y barrios cerrados. En el segmento de edificios, Acassuso encabezó el listado con un promedio de $515.591 mensuales, seguido por Olivos ($385.246) y San Isidro ($342.898). Entre los registros más económicos del promedio semestral se ubicaron Mar del Tuyú ($55.529), San Justo ($69.091) y San Clemente del Tuyú ($77.685), con menciones adicionales de valores bajos en Caseros y Santos Lugares.
En barrios cerrados de la provincia, el mayor promedio se observó en Dique Luján, con expensas por encima de $1.500.000. Luego se ubicaron Mar del Plata ($949.358) y Belén de Escobar ($895.776). Los promedios más bajos se registraron en Pinamar ($290.127), Pilar ($353.990) y San Vicente ($527.448), mientras que San Miguel y Canning también aparecieron entre los niveles inferiores.
Qué explica las diferencias
Diego Espada, uno de los fundadores de Octavo Piso, señaló que “el valor de la propiedad y el monto de las expensas están relacionados sólo parcialmente”. En esa línea, atribuyó la variación a múltiples componentes de costos: “cantidad de personal, seguridad, limpieza, mantenimiento, seguros, consumo de servicios comunes, ascensores, bombas, espacios verdes, piletas, SUM, gimnasios y otras amenities, además de reparaciones y obras extraordinarias”, dijo Espada.
El directivo agregó que “influye de manera considerable la cantidad de unidades entre las que se distribuyen los gastos”. También indicó que, en barrios cerrados, las tasas municipales pueden incidir cuando determinados conceptos son afrontados por el consorcio o la urbanización, aunque no explican por sí solas las diferencias entre localidades.












