Essen obtuvo la certificación como Empresa B, un reconocimiento a su modelo de gestión y producción con impacto económico, social y ambiental, y se convirtió en la primera Empresa B Certificada de Venado Tuerto, Santa Fe, donde mantiene su planta productiva.
El proceso de certificación implicó revisar y medir el desempeño de la organización en cinco dimensiones: gobernanza, trabajadores, comunidad, medioambiente y clientes. Esa evaluación permitió sistematizar prácticas que la compañía ya desarrollaba y, a la vez, asumir compromisos de mejora continua.
En ese marco, Marina Arias, directora ejecutiva de Sistema B Argentina, afirmó: “Demuestran que es posible integrar la gestión del impacto socioambiental a la rentabilidad”. Por su parte, Helga Yasci, directora de Essen y tercera generación, sostuvo: “La certificación no es un punto de llegada, sino una nueva vara para Essen”.
Impacto en el ciclo de vida y controles
La compañía señaló que su enfoque de triple impacto alcanza distintas etapas del ciclo de vida de sus productos. Según mediciones avaladas por el INTI, cocinar con productos Essen permite un ahorro de hasta un 70% de energía. Además, indicó que sus productos son 100% reciclables y están desarrollados para ofrecer una larga vida útil.
Ese enfoque se articula sobre tres ejes: materiales seleccionados desde el origen, procesos controlados en cada etapa y seguridad verificada con evidencia y avales. En este último punto, la empresa informó que cuenta con respaldos de organismos e instituciones, entre ellos la Agencia Santafesina de Seguridad Alimentaria (ASSAL), la Fundación Cardiológica Argentina (FCA), la Asociación de Profesionales de la Salud y Alimentos (APSAL) y la Sociedad Argentina de Hipertensión Arterial (SAHA). También detalló que sus procesos incluyen controles de materias primas, inspecciones en distintas etapas y estudios de migración realizados en laboratorios certificados.
En el plano productivo, Essen indicó que utiliza aproximadamente 60% de aluminio reciclado y que cuenta con una planta de tratamiento de efluentes que procesa alrededor de 8.000 litros por día. Además, incorporó paneles solares y medidas de eficiencia energética, junto con gestión responsable del agua y controles sobre procesos y emisiones gaseosas. La búsqueda de eficiencia también se extendió a materiales y packaging, con iniciativas para reducir el uso de papel y plásticos y optimizar procesos.
Red de venta directa y próximos desafíos
En la etapa posterior al uso, el Plan Canje permite entregar un producto Essen usado como parte de pago para acceder a uno nuevo, con el objetivo de favorecer la recuperación de materiales y reducir el descarte.
En el eje social, la compañía destacó el rol de su red de Emprendedoras y Emprendedores Independientes, su único canal de venta directa. Para 6 de cada 10 personas que emprenden con Essen, esta actividad representa su principal o única fuente de ingresos. En Venado Tuerto, también impulsa acciones comunitarias como el Refugio Canino.
Con la certificación, la empresa se incorporó a una comunidad que en Argentina reúne a 350 Empresas B certificadas, originarias de 16 provincias. Hacia adelante, planteó como desafío continuar creciendo y diversificando su propuesta sin resignar estándares, con revisión permanente de materiales, proveedores, procesos, seguridad, logística, packaging, durabilidad y disposición final.












