“Pero innovar no se limita a crear nuevos productos o mejorar procesos. También implica desarrollar modelos de negocio ágiles e implementar herramientas que permitan alcanzar estándares internacionales de calidad para hoy poder competir en la economía digital. Estas premisas no son solo para las grandes empresas más acostumbradas a innovar sino también para las pequeñas y medianas que deben adaptarse para aprovechar las oportunidades que esta nueva economía basada en la tecnología ofrece”, indica Mauro Avendaño, socio de Tecnología de KPMG Argentina.
¿En qué momento suelen detenerse los proyectos de innovación? ¿En la generación de ideas, en la implementación, en el escalado?
Desde la creatividad y sobre todo la necesidad, Argentina suele ser una tierra fértil para la generación de ideas. El proceso se endurece sobre todo cuando son necesarios recursos para llevar a cabo la implementación (tiempos ajustados por la realidad del momento, inversión necesaria). Aquellos que logran pasar ese primer valle tanto de testeo de la idea, como de negocio, luego se enfrentan al desafío del escalado. Estas dos etapas, de implementación y escalado, llevan en Argentina una complejidad distinta por rubro o sector, e incluso geográfica, en términos contables y de impuestos, no solo de negocio.
¿Considera que el trabajo conjunto con centros de investigación, organismos públicos o incluso otras compañías mejora los procesos de innovación?
Los centros de innovación, así como otras instituciones (públicas o privadas) que acompañan a los equipos de innovación en estas etapas son considerablemente positivas. Tanto en el marco y metodología para fomentar su madurez, como así también en aspectos de negocio y de relacionamiento. Estos espacios permiten empujar y potenciar las ideas que están listas para sus siguientes etapas.
Tres preguntas para trabajar la innovación
¿Qué le recomendaría a una empresa que quiere innovar, pero no sabe por dónde empezar?
Primero recomendaría que no ponga la tecnología antes que la idea. Hoy queremos hacer todo con inteligencia artificial, pero no sabemos qué queremos hacer. Qué hacer y cuándo es más importante que cómo hacerlo, en la generación de ideas de negocio. Y segundo, que rápidamente consiga involucrarse con colegas que los acompañen en el proceso de innovación: es un camino distinto al desarrollo de negocio comúnmente explorado (público o privado). Toda innovación nace de una necesidad concreta; la de mejorar la experiencia de los clientes, aumentar la eficiencia operativa, responder a cambios del mercado, desarrollar nuevas fuentes de ingresos o adaptarse a transformaciones sociales y tecnológicas. Sin una comprensión clara del problema que se desea resolver, la innovación corre el riesgo de convertirse en un fin en sí mismo.












