Tras la marcada caída evidenciada durante el mes de julio, la medición correspondiente a agosto de 2026 de la Escuela de Gobierno de la Universidad Torcuato Di Tella refleja una recuperación en los niveles de apoyo de la opinión pública nacional. El ICG se ubicó en 2,06 puntos sobre una escala máxima de 5. Si bien este avance del 6,4% mensual representa apenas la segunda variación positiva en lo que va del año, la tendencia a largo plazo mantiene un sesgo a la baja: el índice retrocedió un 2,8% en la comparación interanual y acumula un descenso del 16,5% desde el cierre del año 2025.
El informe permite trazar un paralelismo de la gestión de Javier Milei, en su mes número 32, con las administraciones presidenciales previas. Pese a que el promedio histórico del actual gobierno descendió a su nivel más bajo (2,36 puntos), el desempeño en este momento específico supera a gran parte de sus predecesores. En el trigésimo segundo mes de mandato, el actual nivel de 2,06 puntos es superior al registrado por Mauricio Macri (1,94 puntos, lo que representa un 5,9% menos), Cristina Kirchner en su segundo mandato (1,82 puntos) y Alberto Fernández, quien en idéntico tramo ostentaba apenas 1,18 puntos. De las seis presidencias anteriores analizadas, el único mandatario que superaba estas cifras en este punto de su gestión era Néstor Kirchner, con 2,63 puntos.
El desagregado de los datos evidencia que cuatro de los cinco pilares que componen el indicador evolucionaron favorablemente. El repunte de mayor magnitud se dio en la métrica que evalúa la “Preocupación por el interés general”, la cual escaló un 12,8% para ubicarse en 1,71 puntos. Fue seguida de cerca por la percepción de “Eficiencia en la administración del gasto”, que subió un 12,6% y alcanzó los 2,02 puntos. A su vez, la “Evaluación general del gobierno” ascendió un 7,6% (1,76 puntos) y la percepción de “Honestidad de los funcionarios” creció un 2,7% (2,52 puntos). En contraste, la “Capacidad para resolver problemas” se mantuvo estática, registrando 2,29 puntos, equivalente a una variación marginal positiva del 0,3%.
En términos de proyecciones, una variable fundamental para analizar el anclaje de las políticas fiscales, el informe revela una fuerte correlación atada a las expectativas futuras. El nivel de confianza alcanza su pico máximo (4,13 puntos) entre el segmento de la población que confía en que la situación económica nacional mejorará dentro de un año. Por el contrario, la confianza gubernamental se desploma a 0,34 puntos entre aquellos ciudadanos que vislumbran un escenario de empeoramiento. Quienes prevén que la economía se mantendrá igual otorgaron un ICG intermedio de 2,58 puntos.
Finalmente, el corte sociodemográfico detalla un mayor respaldo en el Interior del país (2,25 puntos), seguido por la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (1,92) y el Gran Buenos Aires (1,72). En materia educativa, los encuestados con mayor grado de instrucción (nivel terciario o universitario) encabezan el índice con 2,27 puntos, frente a los 1,53 puntos correspondientes a los participantes con educación primaria. El relevamiento fue llevado a cabo por la firma Poliarquía Consultores sobre una base de 1.000 casos telefónicos distribuidos en treinta y nueve localidades de todo el país, entre el 4 y el 13 de agosto de 2026.












