La “protesta silenciosa” es una de las conclusiones del Informe sobre almacenamiento y organización de IKEA 2026: Encontrar sentido en el caos. El trabajo detectó que en el 38% de los hogares hay al menos una persona que deja objetos “por ahí” de manera discreta con la expectativa de que otra los ordene.
El relevamiento se basó en encuestas a 31.488 personas en 31 mercados. En esa muestra, el desorden apareció asociado a tensión dentro del hogar y a discusiones en torno de tareas cotidianas. La cocina concentró el principal foco de fricción: la encimera fue señalada como el espacio más difícil de mantener ordenado por el 24% de los consultados y, al mismo tiempo, como el lugar con más probabilidades de provocar una discusión, con 37%.
Además de los conflictos, el informe registró prácticas de guardado vinculadas a limitaciones de espacio o acumulación. Uno de cada diez encuestados afirmó usar el horno como lugar de almacenamiento, proporción que sube al 21% en Corea del Sur. En paralelo, el estudio planteó que los espacios habitables se achican y que crece una tendencia hacia el “desorden significativo”, entendido como conservar con intención lo que tiene valor.
En esa línea, el 59% de los consultados dijo preferir una casa “con carácter” antes que una minimalista. “La gente ya no busca la vivienda perfecta. Quieren un hogar que refleje su personalidad”, señaló Licca Li, directora de diseño de mobiliario para el hogar y comercio minorista del Grupo Ingka (IKEA). En el mismo pasaje, agregó: “Lo que guardamos dice mucho de quiénes somos”.
Los motivos para conservar objetos también quedaron cuantificados. El 82% indicó que guarda cosas por razones sentimentales, aun cuando casi no las use o las mantenga fuera de la vista. A la vez, un 26% admitió esconder recuerdos de relaciones pasadas, con mayor incidencia entre hombres que entre mujeres.
El “cajón de los desastres” apareció como un rasgo extendido: el 68% de los hogares dijo tener uno, y el contenido principal son cables. En particular, el 54% de los hombres de la generación del baby boom conserva cables de aparatos que ya no tiene.
El desorden también impactó en la vida social: uno de cada diez reconoció haber cancelado planes con amigos porque la casa estaba demasiado desordenada, mientras que el 34% afirmó esconder el desorden antes de que lleguen invitados. La percepción varía por país: a nivel global, el 15% lo considera una forma de creatividad; el porcentaje asciende al 31% en China y baja al 4% en Japón.


