El cumplimiento de pago de obligaciones crediticias en la Argentina muestra diferencias marcadas por edad, con mejores niveles de regularidad en las generaciones de mayor edad y porcentajes más bajos entre los segmentos jóvenes. El resultado surge de un análisis elaborado por Equifax a partir de datos recolectados en junio de 2026.
El relevamiento se centró en la población argentina de 18 a 85 años que cuenta con al menos un producto crediticio. En ese universo, el estudio describió un cambio de comportamiento: el consumidor dejó de ser “un usuario pasivo” y pasó a gestionar sus finanzas con una lógica táctica cotidiana. Esa dinámica se observa, en particular, en el público joven, que toma decisiones de corto plazo con foco en el rendimiento y los vencimientos.
En ese marco, el análisis planteó que el consumidor promedio —y especialmente los más jóvenes— realiza operaciones que antes se asociaban a un *trader*. Entre otras prácticas, calcula el costo de oportunidad entre el consumo inmediato, la tasa de rendimiento diario y el vencimiento de sus obligaciones. También identificó un “ritual” que se repite al inicio de cada ciclo de ingreso, bajo la secuencia Cobro → Distribución → Optimización, ejecutada en las primeras horas posteriores al cobro. Según esa descripción, el dinero se encauza de forma estratégica y se fragmenta por objetivos de rendimiento específicos para atender compromisos financieros.
Ese nivel de “sofisticación e hiperinformación selectiva” se vincula con los índices de regularidad de pago por segmento demográfico. En la comparación generacional, la Generación Silenciosa (nacidos entre 1928 y 1945) registró 92,2% de cumplimiento de pago. Se trata del grupo con historias de crédito más extensas y consolidadas, con preferencia por el pago en efectivo y uso selectivo del financiamiento.
Entre los Baby Boomers (1946–1964), el cumplimiento fue de 86,60%. El análisis los caracterizó con un comportamiento financiero “muy ordenado”, con uso selectivo del crédito y alto compromiso con las obligaciones. La Generación X (1965–1980) mostró 79,48%: equilibra trabajo, ocio y responsabilidades familiares, y la presión de compromisos cruzados se asocia a un nivel levemente inferior al de sus predecesores.
En los segmentos más jóvenes, los Millennials (1981–1996) alcanzaron 71,64% de cumplimiento. El estudio los ubicó como un segmento de transición por la expansión de servicios financieros simplificados y advirtió que el acceso rápido al crédito “no siempre vino acompañado de suficiente educación financiera”. En tanto, los Centennials (1995–2009) registraron 68,84% y, en etapas iniciales de su vida laboral, canalizan el crédito principalmente hacia el consumo inmediato; los desvíos se explican por “pequeños incumplimientos y olvidos de bajo monto” con impacto en el historial.
“Los datos evidencian que, a medida que el acceso a las líneas de financiamiento se expande a través de la tecnología, se vuelve imperativo fomentar hábitos financieros saludables”, dijo Martina González, directora de Marketing de Equifax para Latinoamérica.












