Another propone cinco claves para evitar la invisibilidad ejecutiva como riesgo reputacional

En un contexto de saturación informativa y exigencia de transparencia, la agencia plantea que la baja exposición pública de directivos afecta credibilidad, gestión del cambio y atracción de talento, y respalda el diagnóstico con datos de Gartner, Harvard Business Review y Deloitte sobre adopción de cambios, confianza y retención

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La invisibilidad ejecutiva dejó de ser un rasgo de perfil bajo para convertirse en un riesgo reputacional en el ecosistema corporativo, atravesado por saturación informativa, transformación digital y mayor exigencia de transparencia por parte de los mercados. En ese marco, la capacidad de los directivos para asumir un rol público como embajadores y constructores de credibilidad aparece como un factor de competitividad.

La necesidad de visibilidad se vincula con la gestión del cambio dentro de las organizaciones. Investigaciones globales de Gartner señalan que solo el 32% de los líderes de negocios reporta haber alcanzado una adopción saludable de los procesos de cambio por parte de sus empleados. El análisis atribuye esa brecha a enfoques de conducción basados en visiones abstractas para “inspirar”, en lugar de construir canales fijos de certidumbre.

En esa misma línea, el posicionamiento de las cabezas corporativas es presentado como una competencia estratégica de negocio y no como un ejercicio cosmético. Gartner también plantea que las compañías que logran que sus equipos asimilen de forma sana los procesos informativos registran una tasa de crecimiento en ingresos interanuales dos veces más alta.

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La presencia pública de los líderes se asocia, además, a la atracción y retención de talento. Estudios citados de Harvard Business Review indican que el 72% de los profesionales prefiere incorporarse o permanecer en compañías cuyos directivos tienen una presencia activa, transparente y visible en canales públicos y profesionales. “Hoy, el posicionamiento ejecutivo es una competencia estratégica obligatoria”, dijo Elizabeth Bañuelos Félix, Talent Acquisition and Development Manager de la agencia de comunicación estratégica another.

El enfoque también se apoya en investigaciones globales sobre capital humano coordinadas por Deloitte, que destacan que, en entornos de alta disrupción tecnológica y adopción de inteligencia artificial, el éxito no depende solo de la inversión técnica, sino del factor humano respaldado por una cultura de confianza y una rendición de cuentas clara. En ese contexto, un líder que comunica de manera abierta y estructurada puede disminuir lo que se denomina “deuda cultural” y la fatiga por cambios constantes dentro de los equipos.

Con ese diagnóstico, another plantea cinco claves para construir un posicionamiento ejecutivo con impacto. La primera es pasar de la visibilidad a la credibilidad de nicho, con autoridad en temas específicos de la industria y aportes técnicos. La segunda es priorizar la autenticidad frente a discursos prefabricados, con una voz propia y lenguaje directo.

La tercera clave es sostener coherencia integral entre narrativa externa y cultura interna. La cuarta es promover diálogo bidireccional y transparencia en la racionalidad de las decisiones: métricas de Gartner (abril de 2025) indican que los empleados son 4,3 veces más propensos a confiar en líderes que explican abiertamente sus decisiones, y hasta 6,5 veces más cuando perciben interés genuino. La quinta es gestionar el perfil como infraestructura propia en plataformas profesionales como LinkedIn, con planificación y pilares de contenido alineados a la estrategia del negocio. “No se trata de forzar a un ejecutivo a aparecer en todas las plataformas de manera masiva o reactiva; eso solo genera ruido”, dijo Bañuelos Félix, Talent Acquisition and Development Manager de another.

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