miércoles, 24 de junio de 2026

Gastronomía, movilidad y tecnología concentran más del 70% del gasto corporativo

Un relevamiento de Kuru relevó que restaurantes, combustible y “caja chica” lideran el uso de tarjetas corporativas y que entre el 7% y el 15% de las operaciones intentadas se rechazan por incumplir políticas internas.

El gasto corporativo con tarjetas en empresas argentinas muestra una concentración marcada en tres rubros: gastronomía, movilidad y tecnología. Un relevamiento realizado por Kuru, sobre más de 300.000 transacciones procesadas en más de 150 empresas de 11 industrias diferentes, identificó que estas categorías reúnen más del 70% de los consumos realizados con tarjetas corporativas.

El análisis se apoya en la evolución de las dinámicas de trabajo y en la necesidad de mayor trazabilidad en la administración de recursos. Durante años, el control se apoyó en un esquema posterior al consumo: los empleados realizaban gastos vinculados a su actividad y luego presentaban comprobantes para justificarlos. El crecimiento de las operaciones, la descentralización de equipos y la demanda de seguimiento en tiempo real expusieron límites de ese modelo, al volver más difícil detectar desvíos y corregirlos a tiempo.

Dentro del universo de consumos relevados, tres categorías concentran más de un tercio de todas las transacciones: restaurantes (13,3%), combustible (12,2%) y gastos de “caja chica” (9,8%). En particular, la gastronomía aparece asociada a la actividad comercial cotidiana: almuerzos durante recorridas de campo, viáticos de equipos que trabajan fuera de la oficina, reuniones con clientes y jornadas que requieren desplazamientos dentro y fuera del país.

“Detrás de los consumos en gastronomía hay una realidad operativa muy concreta”, explican desde Kuru. La firma vincula estos gastos con tareas realizadas fuera de las sedes corporativas por perfiles como equipos comerciales, supervisores, técnicos, ejecutivos y directivos, lo que incrementa la necesidad de administrar y controlar consumos en tiempo real.

La movilidad y el transporte constituyen el segundo bloque de gasto operativo. Combustible, peajes, estacionamientos, aplicaciones de movilidad y consumos asociados a tareas de campo mantienen una porción significativa de los presupuestos. En sectores como logística, servicios, construcción, energía o mantenimiento, estos gastos forman parte del funcionamiento diario y requieren mecanismos de control más precisos. En ese marco, la necesidad de administrar estos consumos fue uno de los principales motores de adopción de herramientas digitales de gestión financiera corporativa.

El rubro tecnología y servicios digitales también ganó peso durante el último año. Suscripciones de software, herramientas colaborativas, plataformas de productividad y soluciones basadas en inteligencia artificial comenzaron a ocupar un lugar más relevante en los presupuestos, con impacto en áreas operativas, comerciales y administrativas.

Una dimensión menos visible surge al observar las transacciones rechazadas automáticamente por los sistemas de control. Entre el 7% y el 15% de las operaciones intentadas son bloqueadas por incumplir alguna política interna. El 45% de los bloqueos corresponde a consumos en rubros no autorizados; el 28%, a intentos de superar montos máximos permitidos; y el 15%, a falta de rendición de comprobantes previos. También se registran rechazos por uso en monedas no autorizadas (7%) y por operaciones fuera de días u horarios habilitados.

“Muchas empresas desconocían por completo qué porcentaje de sus gastos quedaba fuera de política”, señalan desde la compañía. En paralelo, datos de la plataforma indican que la automatización permite reducir hasta un 95% el tiempo destinado a auditorías y controles internos, y que las rendiciones pueden completarse en menos de 10 segundos mediante integraciones con herramientas como WhatsApp.