jueves, 30 de abril de 2026

    Intel se apresta para la gran batalla

    De qué se van a ocupar Alvin Toffler y John Naisbitt, expertos mundiales en predicción, durante los próximos años? La respuesta es: de monitorear la impresionante oleada de cambios en la forma en que funciona la sociedad y el modo en que se conciben y se hacen negocios.

    Los instrumentos para percibir y medir la intensidad y velocidad de ese cambio, que promete la transformación más notable de la economía y la vida cotidiana en la historia de toda la humanidad, serán producto del efecto combinado de las dos actividades clave de este fin de siglo: la computación y las telecomunicaciones.

    Las grandes oportunidades de negocios de los próximos años se vinculan con la expansión de sistemas multimedios, procesamiento de imágenes, redes de computación de las más variadas formas y el outsorcing del trabajo de informática interna de las empresas, que pasará a ser atendido por proveedores externos. Sin hablar de las inmensas posibilidades que surgirán del matrimonio con las telecomunicaciones, el colosal menú de la televisión por cable y las ventanas que abrirá la interactividad.

    No hay posibilidad de que se agote el efecto sorpresa. El intervalo entre una y otra novedad es cada vez más corto, y la intoxicación de noticias con nuevos avances y logros en estos campos confunde y hace perder la perspectiva.

    Para los fabricantes de computadoras el desafío permanente es ofrecer a los compradores equipos y software cada vez más poderosos, más veloces, y ampliar el espectro de necesidades llevando una computadora personal a cada hogar.

    Es en este escenario y en este contexto en que debe entenderse en su real dimensión una batalla de contornos épicos que está comenzando en estos momentos. Puede ser un punto de inflexión en la breve pero intensa historia de la computación, y será una competencia tecnológica que, cualquiera sea el resultado, obligará a rediseñar integralmente el mapa del poder económico en esa industria.

    El corazón y el “cerebro” de una PC es un microprocesador. En este mercado, hasta este momento y mientras no se demuestre lo contrario, el campeón indiscutido es Intel. Lo que acaba de cambiar es que por primera vez se ha montado un desafío importante a esta hegemonía. Otro microprocesador,

    PowerPc, desarrollado en conjunto por Motorola, Apple e IBM, quiere destronar a la dinastía Intel.

    LSO DATOS ESENCIALES.

    Algunos datos permitirán comprender lo que está en juego:

    * 89% de todas las computadoras personales producidas en 1993 -según datos de la propia firma (74% según Advertising Age)- usan el microprocesador Intel en sus variables 486 o, en menor medida, el más antiguo 386. Intel ganó en 1993 US$ 2.300 millones, más que las utilidades sumadas del resto

    de los primeros 10 productores de semiconductores en Estados Unidos.

    * Intel ha lanzado ya el Pentium, una versión todavía más avanzada y veloz del 486, y como respuesta a la aparición de PowerPc acaba de anunciar que viene Pentium 6, todavía más veloz y más potente.

    * PowerPC, el desafiante, es producto de una alianza hasta hace poco impensable: IBM, Apple y Motorola. Tiene una arquitectura RISC (Reduced Instruction Set Computer) y contiene una promesa a demostrar: mayor velocidad que Pentium.

    * Intel lleva ventaja en el software de base. Opera con el MS-DOS y el sistema operativo Windows y con millares de programas de aplicación diseñados para trabajar con ellos.

    * PowerPC carece todavía de amplio respaldo, y su comportamiento en sistemas comerciales no ha sido suficientemente probado aún.

    * Apple necesitaba reemplazar su microprocesador de la línea Motorola 68000 (que utiliza desde hace doce años en Macintosh) para no quedar rezagada frente a los usuarios de Intel. La decisión de sumar fuerzas con IBM en una nueva arquitectura de microprocesador es sin duda una apuesta riesgosa. Tal vez, la más grande apuesta de Apple y de la cual depende su futuro.

    * La clave de lo que ocurrirá con Apple estará dada por el nivel de compatibilidad entre PowerPC y el software existente de Macintosh. Se estima que 90% de esos programas funcionarán bien con la nueva Mac, pero solamente a través de un software de emulación, lo que podría “enlentecer” el

    proceso.

    * Apple espera vender 1 millón de unidades de sus PowerPC Macintosh en 12 meses. Para Intel el panorama es diferente: confía en que siete millones de los 45 millones de computadoras personales que se fabricarán este año llevarán Pentium. La abrumadora mayoría de las restantes PC estarán equipadas con el 486.

    * IBM, por su parte, permanece en los dos campos. Sigue utilizando los 486 de Intel en sus PC, pero irá incorporando gradualmente el microprocesador PowerPC. Según declararon voceros de la empresa, PowerPC es esencial en la estrategia de futuro. Hasta ahora, excepto por Canon de Japón, ningún otro fabricante ha explorado la posibilidad de incorporar PowerPC.

    IBM procura ser menos dependiente de Intel y capturar una parte de las ganancias generadas en este segmento del negocio.

    * La guerra admite contraataques. Intel intentará penetrar en el segmento de mercado dominado por Apple, aprovechando lo que supone será incertidumbre entre los usuarios de la marca de la manzana.

    * Los analistas creen que si PowerPC funciona bien, para finales de la década tendría una participación de 30% en el mercado total, mientras que Intel retendría 60%.

    * En el largo plazo, el pleito será dirimido por las empresas que desarrollan programas, que definirán cuáles son los verdaderos méritos de cada microprocesador.

    MARZO, UN MES INTENSO.

    Que en computación opera un mercado global quedó demostrado durante este pasado mes de marzo. Todo ocurrió simultáneamente en todas las latitudes.

    Al mismo tiempo que Apple introducía sus PowerPc Macintosh, un proveedor local ofrecía a MERCADO reemplazar su flamante Quadra 950 con el nuevo equipamiento. Mientras una intensa campaña publicitaria se desplegaba en Estados Unidos, la empresa admitía que proyecta que 40% de las unidades fabricadas este año sean PowerPC, mientras se estimaba que en tres a cuatro años 100% de la producción tendría el nuevo microprocesador.

    Intel, en tanto, una empresa que tradicionalmente mantuvo un bajo perfil, anunciaba en los primeros días de marzo -urbi et orbi- el lanzamiento de una vasta gama de nuevos productos y aprovechaba para promocionar los Pentium (“que son una realidad”, se repetía) y anticipaba el desarrollo de nuevas versiones.

    Tanto Motorola como IBM sumaron su presencia publicitaria durante los pasados 30 días para promover el nuevo microprocesador. Intel, por su parte, lanzó una vigorosa campaña difundiendo los logros del Pentium y el equipamiento para videoconferencias.

    En Buenos Aires, en una conferencia de prensa ofrecida por Daniel Farías, a cargo de la Intel local, se reafirmaron las bondades de la arquitectura del Pentium y su potencial de crecimiento. Según Farías, lo importante es que el diseño de Pentium se origina a partir de las PC y el objetivo es dar mayor

    poder y velocidad a las computadoras personales (por elevación, un tiro contra PowerPC, cuyo origen es el de los main frame o grandes equipos).

    La tesis de Intel es que, para que exista alto nivel de crecimiento en este mercado, son prerrequisitos indispensables que haya compatibilidad de software y mejor performance. La apuesta del líder es a la continua expansión del mercado doméstico de las PCs, que en 1993 fue de 33% del total, mientras

    que el restante 67% lo ocupó el segmento de oficinas y negocios.

    En ese mercado hogareño, durante el año pasado, 80% de los equipos (según Intel) estaban equipados con el 486 (64%) y el 386 (16%).

    Las inversiones requeridas son cuantiosas. Desarrollar el Pentium insumió US$ 5 mil millones. Este año se invertirán US$ 2.400 millones en contar con el Pentium de 150 MHz y el futuro P6. La inversión total requerida en varios años para lanzar comercialmente el Pentium 6 será US$ 10 mil millones.

    El potencial de desarrollo del negocio, servicios de consulta on line, uso difundido de modems y el auge de multimedios y programas de videojuegos demandarán computadoras personales más sofisticadas y poderosas. Desde esa perspectiva, 60% de las PCs existentes están ya superadas. Esa es la apuesta que moviliza a estos grandes actores.

    Miguel Angel Diez.

    ESTRATEGIAS ALTERNATIVAS.

    La sombra de Power PC -un microprocesador que es producto de la alianza entre IBM, Apple Computer y Motorola- se cierne sobre Intel Corp., el grupo fabricante de chips más grande del mundo.

    En la última semana de enero Intel y su cliente más importante, IBM Corp., acordaron que IBM no fabricaría el Pentium con licencia de Intel. A cambio, IBM autorizará la fabricación de chips 486, que alimentan a la mayoría de las computadoras personales que están ahora en el mercado, para usar en

    PCs IBM. IBM mencionó cuestiones de costo, pero es evidente que desea independizarse de los microprocesadores Intel, que son el cerebro dentro de las PCs.

    Pero más repercusión que la noticia de IBM tuvo el anuncio que hizo el 26 de enero Compaq Computer Corp., el número tres del mercado de computadoras personales: ya no usará exclusivamente microprocesadores Intel, sino que además compraría chips a Advanced Micro Devices (AMD), que fabrica clones de microprocesadores Intel. Para Intel no se trata de que Compaq haga

    negocios con un competidor. En verdad AMD es el archienemigo. Pero la poderosa Intel no está vencida ni mucho menos. Vende 85% de los chips que alimentan las PCs y el año pasado tuvo un margen de ganancias de 26%. Sin embargo, estas novedades pueden significar un duro golpe.

    El desafío más importante es la PowerPC, una nueva familia de microprocesadores con un diseño completamente diferente del que usa Intel. IBM ya introdujo estaciones de trabajo alimentadas con Power PC, y Apple acaba de lanzar una nueva Macintosh basada en PowerPC.

    c MERCADO/Advertising Age.

    Radiografía de Intel.

    MAS CEREBRO PARA LAS COMPUTADORAS.

    Por primera vez en 1993 se fabricaron más computadoras personales que autos. Mientras que la industria automotriz mundial, con cien años de antigüedad, habría alcanzado 36 millones de unidades, las PCs, que tienen una vida de menos de dos décadas, sumaron 40 millones de equipos.

    No es ésa la única novedad de grueso calibre de la industria electrónica. Ya está a la venta un desarrollo del líder mundial de microprocesadores, la empresa Intel. Se trata de un chip de quinta generación que procesa 100 millones de instrucciones por segundo y que fue bautizado con el nombre de Pentium. Un dato concreto que entusiasmará a los ingenieros de sistemas es que los tests de laboratorio verificaron que, para algunas aplicaciones, el Pentium es entre cinco y diez veces más rápido que su predecesor, el 486 DX.

    Pero no es todo. El principal ejecutivo de la empresa, Andrew Grove, un húngaro que huyó de su país en 1956, cuando fue invadido por la Unión Soviética, y que llegó a los Estados Unidos con US$ 20 en el bolsillo, acaba de anunciar que ya fue diseñado el P6, un microprocesador con 6.000.000 de transistores. Procesará 300 millones de instrucciones por segundo y verá la luz en 1995.

    Estos productos son derivados de un fabuloso esfuerzo de inversión en investigación, desarrollo, modernización de los equipos de producción y construcción de nuevas plantas. En los últimos cinco años Intel invirtió en esos conceptos US$ 7.000 millones. El presupuesto de inversiones para 1994 es

    de US$ 3.000 millones. Es el precio que tiene que pagar para no perder el liderazgo en un mercado muy competitivo en el que todos los fabricantes están pendientes del más mínimo tropezón tecnológico o financiero de Intel. En el mercado de los chips la competencia es feroz. No es para menos, ya que intervienen compañías japonesas como NEC, Toshiba, Hitachi, Fujitsu, Mitsubishi, Matsushita, firmas norteamericanas como Motorola, Texas Instruments, Advanced Micro Devices, Digital, National Semiconductor, LSI Logical, IBM. Los europeos se anotan en la carrera con Philips y Siemens.

    En franca competencia con los Pentium han aparecido los PowerPC desarrollados por IBM, Motorola y Apple, y el Alpha de DEC. Por si fuera poco, Cytrix y Texas Instruments, por un lado, y AMD, por otro, están trabajando para desarrollar más competencia para el Pentium.

    El Pentium tiene 3.100.000 transistores, o sea casi 110 veces más que el chip 8088 con el que estaba equipada la primera PC de escritorio, cuando IBM lanzó la famosa versión de esos aparatos en 1981, y que se convirtió en un verdadero éxito comercial. Posteriormente IBM eligió nuevamente un chip

    de INTEL, en este caso el 286, para que fuera el cerebro de otro de sus éxitos: la AT.

    Los ingenieros señalan que una característica destacable del Pentium es que la nueva densidad de inteligencia está concentrada en la décima parte de superficie que tenía el ya legendario 8088. Los 3.100.000 transistores están ubicados en un diminuto canal que tiene 0,8 micrones de ancho. Vale la pena recordar que un micrón es equivalente al grosor de un cabello humano… dividido en 75 partes.

    Un nuevo y reciente diseño del Pentium permitió que esa cantidad de transistores se ubicara en un canal de una dimensión todavía más pequeña, de sólo 0,6 micrones de diámetro.

    El Pentium se caracteriza no sólo por millones de transistores sino también porque sus velocidades son superiores a las de cualquier otra generación: 60 MHz o 66 MHz, y los buses de datos internos y externos tienen capacidad de 64 bits. Para los amantes de velocidad de procesamiento también hay

    otras alternativas: modelos de Pentium que operan a 90 y 100 MHz.

    El mercado exige más velocidad y mayor capacidad de procesamiento para softwares más complicados que permitan los sofisticados cálculos tanto financieros como de la física nuclear, la ingeniería de misiles y satélites, para más usos de multimedia. Estas exigencias se multiplican en las portátiles laptops y notebooks, en la transmisión de imágenes, el reconocimiento de instrucciones de voz por computadora (CAD) y más precisión en el control del proceso de fabricación (CAM). La respuesta a esa demanda son, por ahora, el Pentium y dentro de pocos meses el P6.

    Estos productos pertenecen a la generación de chips ecológicos, es decir que trabajan con una tensión de 3,3 voltios, en lugar de los habituales 5 voltios, lo que origina un menor consumo de energía gracias al desarrollo de la tecnología SL Intel.

    VENTAS POR US$ 10.000 MILLONES.

    Desde un punto de vista empresario, el Pentium implica un punto de inflexión para Intel. Los balances anuales de Intel muestran que entre 1988 y 1992 las ventas crecieron de US$ 2.875 millones a US$ 5.811, respectivamente, y sus beneficios netos se duplicaron de US$ 453 millones a US$ 1.100 millones en esos años.

    Mientras que la facturación de 1993 alcanzó a US$ 8.300 millones y los beneficios netos treparon a US$ 2.300 millones, los hombres de marketing se arriesgan a pronosticar para este año ventas por US$ 10.000 millones. Una buena parte de esa inmensa torta será el ingreso que aportará la proyectada colocación de 15.000.000 de Pentium.

    Una medida de la productividad de la compañía lo ofrece el siguiente dato: US$ 318.000 de ingresos por empleado.

    Intel cuenta actualmente con 26.100 empleados y comenzó sus actividades con un centenar, de los cuales ocho siguen trabajando en la compañía, como Gordon Moore, presidente, y Andy Grove, el máximo ejecutivo.

    Edgardo Silveti.

    ProShare.

    EL INGRESO EN LA VIDEO CONFERENCIA.

    En lo que constituye su mayor despliegue de productos hasta la fecha, Intel Corp. está introduciendo una nueva familia de herramientas para teleconferencia con computadoras personales, que permiten a los usuarios trabajar simultáneamente con el mismo documento, hablar entre sí y verse unos con otros.

    Intel invertirá US$ 8 millones en EE.UU. anunciando sus productos, llamados ProShare, con la frase “Llevemos el poder de una PC a las comunicaciones uno a uno”.

    Para las agencias de publicidad, por ejemplo, la videoconferencia significa que agencia y cliente podrían trabajar simultáneamente sobre el texto, la imagen o el aviso terminado mientras hablan entre sí y ven a la otra persona en una ventanita de video sobre la pantalla de la computadora.

    El programa básico de Intel, que permite a dos personas trabajar simultáneamente sobre el mismo documento, ya está en los comercios a un precio de US$ 99. El hardware para la videoconferencia, sin embargo, sólo se puede conseguir a través de revendedores seleccionados, a un costo que oscila

    entre US$ 1.199 y US$ 2.499.

    Es la primera vez que un producto de marca Intel sale a la venta a través de canales de distribución restringida, de modo que el consumidor final tiene alguien que pueda ayudarlo en la compra, instalación y utilización del producto.

    Intel está posicionando la nueva línea como productos para la convergencia. “Junto con nuestros muchos socios, estamos facilitando la convergencia de las industrias de las comunicaciones y de la computación, al convertir a la computadora personal en una herramienta de conferencia personal”, declaró el director ejecutivo Andrew S. Grove.

    El programa de Intel para la utilización múltiple del mismo documento está diseñado para que funcione a través de la línea de teléfono. Agregarle sonido y video requiere un servicio telefónico digital llamado ISDN (integrated services digital network), que se está usando cada vez más en Estados Unidos.