En marzo, ese enfoque se expresó en el vínculo con las nuevas generaciones. A través de “Unilever Future Leaders’ League”, la compañía convocó a estudiantes a desarrollar soluciones de negocio para Hellmann’s, con impacto económico, social y ambiental. La propuesta combinó aprendizaje, trabajo colaborativo y acceso a una red global, en una dinámica que acerca a los jóvenes a desafíos concretos y los integra a un ecosistema más amplio.
En abril, la lógica de co-creación se trasladó al sistema productivo. En la Bioferia, junto al INTA y su marca Knorr, la compañía presentó los diez principios de agricultura regenerativa para Latinoamérica. La guía reúne más de 30 años de trabajo conjunto entre el sector público y privado, y propone un marco común para sistemas agrícolas basados en procesos ecológicos. Este desarrollo se apoya en experiencias concretas en Mendoza y San Juan, en las que productores, técnicos y equipos interdisciplinarios comparten prácticas, ajustan modelos y mejoran resultados.
En mayo, el eje pasó a la energía, con una iniciativa que también se sostiene en alianzas. Unilever firmó un acuerdo con MSU Green Energy para abastecerse de energía solar y compensar el 100% de su consumo eléctrico en Argentina. La energía generada en el Parque Solar Pampa del Infierno se integra a la matriz y abastece a plantas y oficinas, en un esquema que vincula producción industrial, infraestructura energética y reducción de emisiones. La iniciativa se suma a un recorrido que incluye eficiencia energética en sus operaciones y el uso de certificados renovables desde 2019.
En agosto, ese mismo enfoque se trasladó al interior de las organizaciones. En el encuentro “Creadores de futuro”, la compañía reunió a referentes de Recursos Humanos para debatir el rediseño del trabajo. El foco estuvo en modelos más flexibles, aprendizaje continuo y liderazgos que faciliten la circulación del talento y el trabajo colaborativo. Justamente, la construcción de redes, tanto dentro como fuera de las empresas, apareció como un eje para sostener la adaptación en contextos cambiantes.
Para finalizar el año, en octubre, la agenda incorporó una dimensión importante vinculada a la diversidad y al desarrollo de capacidades técnicas. Con una nueva edición de “Unimake”, Unilever impulsó la inserción de mujeres en áreas de ingeniería dentro de sus plantas. El programa propone formación técnica, acompañamiento y desarrollo profesional en entornos industriales, con el objetivo de ampliar la participación femenina en sectores donde aún es baja y fortalecer equipos más diversos.
De esta manera, a lo largo del año, Unilever articuló distintas iniciativas que comparten un patrón común: la apuesta por la colaboración, el intercambio de conocimiento y la construcción de redes como mecanismos para abordar desafíos en diferentes frentes, que le permitieron adaptarse y avanzar en un entorno cada vez más volátil y complejo.
Unilever, protagonista de 2025: El valor del trabajo en red
Durante el año que terminó, Unilever llevó adelante una agenda en que la innovación se apalancó en la sinergia entre actores, el intercambio de conocimiento y la construcción de redes.












